El Ministerio del Ambiente (Minam), liderado por Miguel Espichán, inició la entrega de 71 400 alevinos de gamitana a 19 comunidades de Loreto, como parte de un plan orientado a fortalecer la seguridad alimentaria y reactivar la economía familiar mediante la piscicultura de especies nativas. El proyecto se proyecta a gran escala: 2,5 millones de alevinos para 2026, tras haber beneficiado a 2 804 familias en 2025.
Entre beneficios y proyecciones optimistas
Según Espichán, la iniciativa busca “asegurar alimento de calidad, generar ingresos y promover la conservación de especies”. La presidenta ejecutiva del IIAP, Carmen García, agregó que habrá acompañamiento técnico permanente, con la proyección de 1 114 toneladas de carne de pescado, valorizadas en S/ 16,7 millones.
Si bien estos números son alentadores, el desafío radica en la efectiva implementación en comunidades dispersas de la Amazonía, donde factores como infraestructura limitada, logística compleja y cambios climáticos pueden afectar los resultados proyectados. La experiencia pasada muestra que la entrega de alevinos por sí sola no garantiza sostenibilidad, sino que requiere capacitación continua, monitoreo ambiental y adopción de buenas prácticas de manejo piscícola.
Investigación aplicada y su papel real
El Minam destaca el rol del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP) en la generación de soluciones científicas a problemas locales. Espichán enfatizó que en 2024 se entregaron más de 2,8 millones de alevinos, superando la meta en 29 %. Sin embargo, surgen preguntas sobre cuánto de esta producción se tradujo en mejoras concretas para la seguridad alimentaria y el fortalecimiento económico de las familias, versus la visibilidad institucional y los logros cuantitativos reportados.
Encuentros científicos y agenda ambiental
Durante el Tercer Encuentro Científico del IIAP, Espichán y los investigadores discutieron prioridades como cambio climático, degradación de ecosistemas y pérdida de biodiversidad. Esta planificación es positiva, pero debe complementarse con mecanismos de seguimiento que midan el impacto real de proyectos como la entrega de alevinos. Sin indicadores claros, existe el riesgo de que la iniciativa se perciba más como campaña de visibilidad que como política pública efectiva y sostenible.
Reflexión crítica
La entrega de alevinos representa un paso hacia la seguridad alimentaria y la economía local, pero su efectividad dependerá de la capacidad del Minam y del IIAP para garantizar continuidad, capacitación y monitoreo ambiental. Los anuncios de metas ambiciosas y cifras millonarias deben contrastarse con los resultados tangibles en la vida de las comunidades y el impacto real sobre la biodiversidad de la Amazonía. En suma, la iniciativa es positiva, pero requiere vigilancia y seguimiento para no quedarse en un ejercicio de marketing ambiental.