La Municipalidad de Santiago de Surco inaugurará este lunes 26 de enero el Parque Doris Gibson, un espacio público que rinde homenaje a una de las figuras más influyentes del periodismo peruano y defensora histórica de la libertad de prensa.
La ceremonia será encabezada por el alcalde Carlos Bruce y se realizará a las 7:00 p. m. en la calle Mercaderes 206, a espaldas de Plaza Vea, según la invitación oficial difundida por la comuna surcana.
El parque lleva el nombre de Doris Gibson, fundadora de la revista Caretas, a quien se reconoce como una mujer clave en la transformación del periodismo crítico en el Perú del siglo XX.
Un reconocimiento a una mujer que desafió su tiempo
Cuando Doris Gibson fundó Caretas, a inicios de la década de 1950, Lima era una ciudad conservadora, las mujeres no tenían derecho al voto y el país atravesaba un proceso de modernización bajo el gobierno del general Manuel A. Odría.
En ese contexto, Gibson rompió moldes. No solo desafió normas sociales profundamente arraigadas, sino que impulsó una publicación que se convertiría en la revista de análisis y actualidad más longeva del Perú, marcando un antes y un después en la prensa nacional.
Una vida marcada por la libertad y la confrontación con el poder
Nacida en 1910, Doris Gibson provenía de una familia burguesa y bohemia. Antes de cumplir 20 años ya posaba para artistas y, con el paso del tiempo, se convirtió en musa del pintor Sérvulo Gutiérrez, quien la retrató en repetidas ocasiones.
Divorciada, independiente y provocadora para los estándares de la época, fundó Caretas a los 40 años, cuando ya había desafiado convenciones sociales y construido una identidad propia. Su carácter fue descrito como dominante, altanero y seductor, rasgos que también marcaron la línea editorial de la revista.
Caretas, una piedra en el zapato del autoritarismo
Durante los gobiernos militares, especialmente en los años setenta, Caretas vivió su etapa más agitada. La revista fue cerrada ocho veces, requisada en múltiples ocasiones y su entonces director, Enrique Zileri, hijo de Doris Gibson, fue enviado al exilio en más de una oportunidad.
El diario El Comercio la describió tras su muerte, en 2008, como una “piedra enorme en la bota para dictadores militares” y una defensora implacable de la libertad de expresión.
Fumadora empedernida, de voz potente y sin temor al poder, Gibson se enfrentó directamente a los generales de turno y se convirtió en un símbolo del periodismo incómodo para el autoritarismo.
Un legado que trasciende generaciones
Aunque su vida pública fue intensa y volcánica —comparada muchas veces con el Misti, volcán de su natal Arequipa—, su entorno familiar la recuerda como una mujer profundamente curiosa por el Perú y sus contradicciones.
La inauguración del Parque Doris Gibson busca preservar esa memoria y reconocer a una mujer que abrió camino no solo en el periodismo, sino también en la lucha por la libertad de pensamiento en el país.