La captura del presunto responsable del asesinato de Martín Mamani, un estudiante de 19 años atacado en la Prolongación Tacna por resistirse al robo de su mochila, ha derivado en una profunda controversia legal. Agentes de la Policía Nacional detuvieron en un hostal de San Juan de Lurigancho a un adolescente de 16 años, identificado con las iniciales M.O.E.S., quien fue delatado por su cómplice y su propio familiar.
Sin embargo, el marco legal vigente impedirá que el detenido sea procesado penalmente como adulto. Debido a una reciente resolución del Tribunal Constitucional (TC), que declaró inconstitucional la norma que permitía la judicialización de menores de 16 y 17 años en casos de delitos graves, el adolescente será derivado provisionalmente al Centro de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, conocido como “Maranguita”.
La noticia ha generado indignación en la familia de la víctima. Jorge Mamani, padre del estudiante fallecido, cuestionó la eficacia del sistema de rehabilitación juvenil frente a sujetos con un perfil delictivo recurrente. Según información de la Depincri Rímac, el menor capturado ya registraba antecedentes por tentativa de homicidio en diciembre de 2025 y denuncias por violencia, operando bajo la modalidad del “cogoteo”.
Al momento de la intervención, la policía halló en poder del menor un arma blanca y sustancias ilícitas (PBC y marihuana). Pese a la gravedad del hecho y las pruebas recabadas, la familia denuncia que las leyes actuales desprotegen a los ciudadanos. “Creen o eliminan leyes que, por el contrario, encubren a delincuentes”, señaló la madrina de la víctima, mientras el Ministerio Público evalúa los pasos a seguir bajo las limitaciones que impone el actual sistema de justicia penal juvenil.