Un pedido administrativo bajo la lupa política
Una solicitud presentada ante el Ministerio de Energía y Minas (Minem) ha pasado a formar parte del debate político que rodea al presidente José Jerí. La empresa Hidroeléctrica América, cuyo gerente general es el empresario chino Zhihua Yang, pidió una prórroga de tres años para iniciar las obras de una central hidroeléctrica en el río Pachachaca, en Abancay, apenas tres días antes de una reunión privada entre el mandatario y el inversionista asiático.
El caso fue revelado por el programa dominical Punto Final, que detalló que la concesión fue otorgada en 2023 y que el proyecto, valorizado en 24 millones de dólares, debía iniciar obras el 1 de mayo de 2026. Sin embargo, la empresa solicitó que el inicio se reprograme hasta el año 2029, lo que le permitiría conservar la concesión sin ejecutar el proyecto en el corto plazo.
La solicitud presentada antes del encuentro
Según el reportaje televisivo, la empresa de Zhihua Yang ingresó el pedido de modificación de la fecha de inicio de operaciones el 23 de diciembre de 2025. Tres días después, el 26 de diciembre, se produjo una reunión entre el presidente José Jerí y el empresario chino en un chifa del distrito de San Borja, encuentro que no figuró inicialmente en la agenda oficial del jefe de Estado.
Este dato ha incrementado las sospechas de sectores políticos y de la opinión pública, especialmente porque Jerí afronta mociones de vacancia impulsadas desde el Congreso debido a sus vínculos y reuniones con el empresario extranjero.
Qué gana la empresa con la prórroga
De acuerdo con Punto Final, si el Ministerio de Energía y Minas aprueba la solicitud, Hidroeléctrica América evitaría perder la concesión y también se libraría de ejecutar una carta de garantía equivalente al 1% de la inversión total, es decir, alrededor de 244 mil dólares.
Hasta el cierre de esta nota, el Minem no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el pedido de prórroga, lo que mantiene el caso en suspenso y bajo observación pública. La eventual aprobación podría abrir un nuevo flanco de cuestionamientos sobre la relación entre decisiones administrativas y contactos políticos al más alto nivel.
Las declaraciones de José Jerí ante el Congreso
En medio de la controversia, el presidente José Jerí acudió a la Comisión de Fiscalización del Congreso, donde afirmó que no existe ningún proceso vigente de contratación con el Estado que involucre actualmente al empresario chino. Según su versión, las actividades de Zhihua Yang “están vinculadas a años anteriores” y no corresponden a su gestión presidencial.
Jerí también negó cualquier irregularidad en sus encuentros con el empresario, señalando que la reunión fue casual y que se dio en el marco de celebraciones por el Día de la Amistad Perú–China, descartando que se haya abordado algún asunto administrativo o de interés económico.
La defensa presidencial frente a las sospechas
El mandatario insistió en que no hubo clandestinidad ni intención ilícita en el encuentro. “Cuando alguien quiere hacer algo ilegal, no va con su escolta ni con su equipo de trabajo”, declaró, en un intento por desvirtuar las acusaciones de reuniones secretas o gestiones indebidas.
No obstante, para sus críticos, la coincidencia temporal entre la solicitud de prórroga y la reunión privada resulta, como mínimo, políticamente sensible. En un contexto de alta desconfianza ciudadana, el caso se ha convertido en un símbolo de los cuestionamientos sobre transparencia y conflictos de interés en el entorno presidencial.
Mociones de vacancia en curso
José Jerí enfrenta actualmente mociones de vacancia en el Congreso, impulsadas por bancadas que consideran que sus reuniones con Zhihua Yang no han sido suficientemente esclarecidas. Los encuentros del 26 de diciembre y del 6 de enero forman parte del expediente político que se viene evaluando en el Parlamento.
Aunque la vacancia aún no ha sido definida, el caso ha debilitado la posición del Ejecutivo y ha abierto un nuevo debate sobre la necesidad de regular con mayor rigor las reuniones entre autoridades y empresarios, especialmente cuando existen procesos administrativos en curso.
Un caso que sigue abierto
La decisión final del Ministerio de Energía y Minas será clave para determinar el impacto real del pedido de Hidroeléctrica América. Mientras tanto, el episodio sigue alimentando la crisis política que rodea al presidente y mantiene bajo escrutinio la relación entre el Estado peruano y capitales extranjeros en proyectos estratégicos.
El desenlace de esta solicitud administrativa podría marcar un precedente en medio de un clima político cada vez más polarizado y con una ciudadanía atenta a cualquier señal de trato preferencial o falta de transparencia.