Seis años han transcurrido desde aquel fatídico 23 de enero de 2020, cuando una fuga masiva de gas licuado de petróleo (GLP) transformó el cruce de las avenidas Villa del Mar y Mariano Pastor Sevilla en un escenario de dolor y fuego. Hoy, en el lugar de la tragedia, una cruz permanece como recordatorio de las 34 víctimas mortales y los más de 50 heridos que dejó el accidente en Villa El Salvador (VES).
El desastre se originó poco antes de las 7:00 a.m., cuando un camión cisterna de la empresa Transgas LG E.I.R.L. impactó contra un desnivel en la vía. El fuerte golpe desprendió la tapa del contenedor, provocando que 2 500 litros de GLP se expandieran rápidamente, cubriendo viviendas, negocios y alcanzando a personas situadas a más de 200 metros de distancia.
La chispa que desató el incendio ocurrió cuando un conductor intentó encender su vehículo para huir de la densa nube blanca que ya envolvía la zona. A más de un lustro del suceso, los vecinos sobrevivientes manifiestan que el proceso de reconstrucción de sus vidas ha sido lento y difícil. “Hasta ahora no podemos recuperarnos a plenitud”, señaló un afectado a la prensa local, evidenciando que el impacto psicológico y las secuelas físicas persisten en la comunidad.
Pese al tiempo transcurrido, la fecha sigue siendo un día de luto y reflexión sobre la seguridad en el transporte de materiales peligrosos y la responsabilidad de las empresas involucradas en una de las peores tragedias urbanas registradas en la capital.