El movimiento Republicanos por la Renovación Nacional de Estados Unidos generó polémica al celebrar el primer año de mandato del presidente Donald Trump con una torta en forma de Groenlandia, decorada íntegramente con la bandera estadounidense, en una alusión explícita a la idea de que el territorio ártico “pertenece” a Estados Unidos.
Las imágenes fueron difundidas por la propia organización en redes sociales y corresponden al evento titulado “Un año desde la Inauguración”, realizado en el Centro John F. Kennedy. En las fotografías se observa a dirigentes del movimiento y a congresistas republicanos cortando el pastel con forma del territorio groenlandés.
En la descripción de la publicación en X, los organizadores agradecieron la presencia de los congresistas Anna Paulina Luna, Andy Ogles y Abraham Hamadeh, quienes participaron activamente en la ceremonia. “¡Gracias por ayudarnos a cortar el pastel de Groenlandia en nuestro evento ‘Un año desde la Inauguración’!”, señalaron.
El gesto no pasó desapercibido entre los asistentes. En uno de los registros de video se escucha a una persona gritar: “¡Va a ser un incidente internacional! ¡El estado 51°!”, en referencia a la idea —recurrente durante la presidencia de Trump— de incorporar Groenlandia como parte del territorio estadounidense.
Al evento también asistió Michael Waltz, representante de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, lo que añadió un componente político y diplomático a una celebración que, para muchos observadores, rozó la provocación simbólica.
Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía del Reino de Dinamarca, ha sido objeto de interés estratégico por parte de Estados Unidos debido a su ubicación geopolítica y sus recursos naturales. La representación del territorio como parte del imaginario estadounidense reaviva un debate que, aunque planteado en tono festivo, toca fibras sensibles en el escenario internacional.