Operativo de requisa en el penal de Lurigancho
En el marco de la estrategia del Gobierno para reforzar la seguridad ciudadana y el control penitenciario, el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Walter Martínez Laura, lideró la madrugada de este 23 de enero un nuevo operativo de requisa en el penal de Lurigancho, uno de los centros penitenciarios más grandes y complejos del país.
La intervención estuvo a cargo de cerca de 50 agentes del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), quienes ingresaron al establecimiento con el objetivo de incautar objetos prohibidos y supervisar el cumplimiento de las medidas de seguridad dispuestas por el Ejecutivo para evitar la comisión de delitos desde los penales.
Intervención en el pabellón 3
El operativo se concentró principalmente en el pabellón 3, que alberga a más de 790 internos. Durante la requisa, el personal penitenciario halló una serie de objetos no autorizados, entre ellos encendedores, fierros, objetos punzocortantes y libretas, materiales que representan un riesgo tanto para la seguridad interna del penal como para el control del orden.
Asimismo, se procedió al retiro de conexiones eléctricas improvisadas, una práctica recurrente en algunos pabellones y que, según las autoridades, facilita la operación de equipos prohibidos y vulnera los sistemas de control del establecimiento penitenciario.
Desde el Ministerio de Justicia se precisó que estas acciones forman parte de una política sostenida de control y prevención, orientada a limitar las condiciones que permiten la planificación de delitos desde el interior de los centros de reclusión.
Supervisión del pabellón 4 tras hallazgos previos
Además del operativo en el pabellón 3, el ministro Walter Martínez Laura realizó una supervisión directa del pabellón 4, intervenido días atrás en una requisa que reveló la presencia de mesas de billar, teléfonos celulares y otros objetos prohibidos en poder de los internos.
Durante su recorrido, el titular del sector Justicia ingresó a diversas celdas y dispuso el retiro inmediato de muebles y enseres que habían sido detectados por el personal penitenciario durante las inspecciones previas. Según fuentes del ministerio, estos elementos no solo vulneran el reglamento interno, sino que afectan el principio de autoridad dentro del sistema penitenciario.
Mensaje del ministro: requisas constantes
Al término del operativo, el ministro Martínez fue enfático al señalar que las requisas continuarán de manera permanente en los distintos establecimientos penitenciarios del país.
“Estas requisas sirven para la prevención de delitos. No vamos a descansar, seguiremos en estas actividades constantes de requisas y supervisión a los penales”, declaró el titular del Minjusdh, subrayando que el control interno es una pieza clave en la lucha contra la criminalidad organizada.
El ministro recalcó que la presencia del Estado en los penales debe ser activa y sostenida, especialmente en centros de alta población penitenciaria como Lurigancho.
Refuerzo del principio de autoridad en los penales
Desde el Ministerio de Justicia se informó que estas intervenciones se enmarcan en un plan nacional de fortalecimiento del principio de autoridad dentro del sistema penitenciario. En ese sentido, Martínez anunció que medidas similares serán implementadas próximamente en todos los penales del país.
El objetivo, según explicó, es reducir la capacidad operativa de organizaciones criminales que intentan dirigir actividades ilícitas desde prisión, así como mejorar las condiciones de seguridad tanto para el personal del INPE como para la población penitenciaria.
Contexto de seguridad y control penitenciario
El penal de Lurigancho ha sido reiteradamente señalado como un punto crítico en la estrategia de seguridad interna, debido a su alta densidad de internos y a los antecedentes de hallazgos de objetos prohibidos. En los últimos meses, el Ejecutivo ha intensificado las acciones de control y fiscalización en este y otros establecimientos penitenciarios del país.
Las autoridades sostienen que el control efectivo de los penales es un componente indispensable para la seguridad ciudadana, dado que diversos delitos, como extorsiones y amenazas, se originan desde el interior de las cárceles.
Operativos continuarán a nivel nacional
Finalmente, el Ministerio de Justicia reafirmó que los operativos de requisa y supervisión serán permanentes y sorpresivos, con participación activa de las autoridades del sector y del INPE, como parte de una política orientada a recuperar el control del sistema penitenciario.
La intervención liderada por el ministro Martínez en Lurigancho se suma así a una serie de acciones que buscan marcar una línea más estricta de control, en un contexto de creciente demanda ciudadana por resultados concretos en materia de seguridad.