En una conferencia de prensa en Palacio de Gobierno, el presidente José Jerí presentó el balance anual de la lucha contra la inseguridad ciudadana, basándose en los registros del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Con un tono desafiante, el mandatario afirmó que su gestión está logrando revertir la tendencia delictiva, asegurando que los resultados, aunque preliminares, son “alentadores”.
Según el informe detallado por Gaspar Morán, jefe del INEI, varios delitos de alto impacto registraron un descenso significativo entre 2024 y 2025. Las denuncias por robo cayeron de 112,524 a 62,844 casos, mientras que los hurtos bajaron de 221,575 a 174,400. Asimismo, la victimización a nivel nacional se redujo en un 1.9 %, y la percepción de inseguridad ciudadana descendió levemente de un 86 % a un 83.9 %.
A pesar del optimismo gubernamental, las cifras de homicidios muestran un escenario más complejo. El INEI advirtió que la tasa para el cierre de 2025 podría oscilar entre 10.2 y 11.2 muertes por cada 100 mil habitantes, una cifra que aún preocupa a los especialistas. En el desglose regional, Madre de Dios encabeza la lista de peligrosidad con una tasa de 24.6, mientras que Lima ocupa el séptimo lugar con 11.4 homicidios.
Por su parte, el comandante general de la PNP, Óscar Arriola, destacó que en los primeros 21 días de enero de 2026 las denuncias por extorsión han caído un 50.6 % en comparación al mismo periodo del año anterior. Jerí atribuyó estos avances a la intensidad de las requisas en penales, la reclasificación de internos y los operativos nocturnos. “No serán los mejores resultados, pero ya son positivos. Hemos asumido el costo de las denuncias contra nuestro equipo por enfrentar a las bandas”, sentenció el jefe de Estado.