La ola de violencia que azota la capital sumó una nueva víctima durante la madrugada de este jueves. El cuerpo de Anderson Huapaya Ramírez, un joven taxista de 23 años, fue hallado con un impacto de bala en la cabeza en la vía de la Costa Verde, a la altura de la bajada Escardó, en el distrito de San Miguel.
El hallazgo fue realizado por un grupo de ciclistas que transitaba por la zona en las primeras horas del día. Tras dar aviso a las autoridades, efectivos de la Policía Nacional (PNP) y peritos de criminalística cercaron el área para iniciar las pesquisas. Según el testimonio de un testigo presencial, la víctima fue obligada a descender de un automóvil por dos sujetos; acto seguido, uno de ellos le disparó a quemarropa antes de huir con rumbo desconocido.
De acuerdo con las declaraciones de sus familiares, Huapaya Ramírez se encontraba en su vivienda, ubicada en el Callao, cuando recibió una llamada telefónica que lo motivó a salir de forma apresurada y sin brindar explicaciones. Horas después, la familia fue notificada sobre el hallazgo del cadáver frente al mar de San Miguel.
La División de Investigación de Homicidios ha iniciado el análisis de las cámaras de seguridad de los distritos de San Miguel y el Callao para reconstruir la ruta del vehículo implicado. Asimismo, el levantamiento del secreto de las comunicaciones del teléfono de la víctima será fundamental para identificar a la persona que realizó la última llamada, quien se perfila como el principal sospechoso de haber tendido una emboscada al joven transportista.
El cuerpo fue trasladado a la Morgue Central de Lima para la necropsia de ley, mientras las autoridades mantienen bajo reserva las hipótesis sobre el móvil del crimen, que ocurre en medio de un contexto crítico de inseguridad ciudadana.