En un intento por mitigar el malestar social generado por las recientes restricciones viales, el presidente José Jerí sostuvo una reunión con la Comunidad Motera del Perú. El encuentro tuvo como eje central la prohibición de circular con dos personas a bordo de motocicletas lineales (categoría L3), medida implementada en el marco del estado de emergencia que rige en diversas localidades del país.
Desde el pasado miércoles 21, la Policía Nacional inició la aplicación de multas que oscilan entre los S/660 y S/1320 para quienes infrinjan esta disposición. La restricción afecta directamente a zonas críticas como Lima, Callao, Ica, Pisco, Trujillo, Virú y Chiclayo, donde la presencia de vehículos menores es fundamental para el transporte diario de miles de ciudadanos.
Durante la sesión, los representantes del gremio motorizado expusieron el impacto negativo de la norma, señalando que en el Perú circulan más de dos millones de motos. Argumentaron que la prohibición perjudica a trabajadores y familias que utilizan este medio como herramienta de movilidad económica, citando casos de personal de salud y servidores públicos que ya han sido sancionados pese a no tener vínculos con actos delictivos.
Ante estas demandas, el jefe de Estado se comprometió a evaluar mecanismos que permitan alcanzar un punto de equilibrio. El objetivo del Ejecutivo es ajustar la normativa para que cumpla su función de prevención del delito sin vulnerar el derecho al libre tránsito y al trabajo de los usuarios legítimos de motocicletas.
Se espera que en los próximos días se definan posibles excepciones o modificaciones técnicas a la medida, mientras las organizaciones moteras mantienen su postura de rechazo a las multas generalizadas en las jurisdicciones declaradas en emergencia.