El presidente José Jerí se presentó este miércoles 21 ante la Comisión de Fiscalización del Congreso para rendir cuentas sobre el denominado caso ‘Chifagate’. La comparecencia, solicitada por el propio jefe de Estado, busca esclarecer los cuestionamientos en torno a una cena ocurrida el pasado 26 de diciembre, donde se le captó ingresando a un establecimiento de comida china con el rostro cubierto.
A lo largo de las últimas dos semanas, el Ejecutivo ha ofrecido hasta tres versiones distintas sobre dicho encuentro. Inicialmente, el mandatario calificó la cita como una reunión de carácter privado; sin embargo, posteriormente ensayó un “mea culpa” por las formas de su ingreso para luego sostener que se trató de una parada tras un operativo nocturno junto al Ministro del Interior. No obstante, dicha actividad no figura en la agenda oficial de la Presidencia.
El escrutinio parlamentario no se limita solo al episodio del chifa. Los legisladores centran su interrogatorio en la falta de transparencia de sus actividades fuera de Palacio, sumando a la investigación la reciente visita de Jerí al minimarket Capón el pasado 6 de enero. Este local se encontraba clausurado al momento de la llegada del presidente, quien justificó su presencia alegando la compra de golosinas.
La Comisión de Fiscalización busca determinar si existieron coordinaciones irregulares con empresarios y por qué la comunicación oficial ha incurrido en constantes contradicciones. La sesión se desarrolla de manera reservada en algunos tramos, mientras la opinión pública aguarda una respuesta coherente que disipe las dudas sobre la idoneidad de las salidas nocturnas del mandatario.