El Instituto Geofísico del Perú (IGP), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente, ha emitido una alerta técnica tras confirmar que la Tierra atraviesa una tormenta geomagnética de clase G4 (severa). El fenómeno es consecuencia de una eyección de masa coronal (CME) de alta velocidad que impactó el campo magnético terrestre tras viajar a unos 1600 km/s, una rapidez inusual que permitió su llegada en apenas 25 horas.
Hernando Tavera, jefe institucional del IGP, destacó que este evento es el primero de clase X del año 2026 y ha desencadenado una tormenta de radiación solar de nivel S4. Según el especialista, no se registraba una actividad de tal magnitud en más de dos décadas, lo que ha puesto en vigilancia los sistemas tecnológicos de todo el globo y, específicamente, las perturbaciones detectadas sobre el territorio peruano.
Impacto en el espacio aéreo y tecnológico
Las mediciones efectuadas desde la sede científica de Jicamarca durante los días 19 y 20 de enero revelaron alteraciones significativas en el campo eléctrico ecuatorial. Estas irregularidades ionosféricas pueden provocar fallas en la precisión del GNSS (GPS), interferencias en las comunicaciones por radio de la aviación y riesgos en la operatividad de satélites de órbita baja.
Danny Scipión, director de Ciencias del Geoespacio del IGP, explicó que la tormenta alcanzó niveles máximos de actividad magnética (Kp = 9). Aunque el fenómeno se manifiesta visualmente con auroras en latitudes altas —avistadas recientemente desde Alemania hasta el sur de Estados Unidos—, en regiones ecuatoriales como el Perú el impacto se concentra en la transferencia de energía a la magnetosfera, afectando potencialmente las redes de distribución eléctrica.
Vigilancia y prevención
El IGP mantiene un monitoreo en tiempo real de las condiciones del espacio cercano a la Tierra con un enfoque de Gestión de Riesgo de Desastres (GRD). Los científicos advierten que, debido a la intensidad de la tormenta, las fluctuaciones geomagnéticas podrían persistir, por lo que se recomienda a los operadores de infraestructura crítica tomar previsiones ante posibles sobrecargas o pérdida de señal en sistemas de navegación.
Este evento solar resalta la importancia de la infraestructura de monitoreo espacial en el país para mitigar los efectos de la meteorología espacial en la vida cotidiana y la tecnología moderna.