Salida oficializada mediante resolución ministerial
El Ministerio de Energía y Minas (Minem) dispuso el retiro de Wilfredo Portilla del cargo de director general de Formalización Minera, apenas una semana después de haber asumido funciones. La decisión fue oficializada a través de la Resolución Ministerial N.° 017-2026-Minem/DM, firmada por el titular del sector, Luis Enrique Bravo, y publicada recientemente.
La norma establece la conclusión inmediata de su designación, sin detallar los fundamentos específicos de la medida. No obstante, la salida se produce en medio de una serie de cuestionamientos públicos sobre la idoneidad del funcionario para liderar una de las áreas más sensibles del sector minero.
Cuestionamientos por antecedentes en el Reinfo
Uno de los principales puntos de crítica contra Portilla estuvo relacionado con su historial en el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo). Según informes periodísticos, el ahora exfuncionario figuraba en la lista de mineros excluidos de este registro, un mecanismo clave del Estado para ordenar y supervisar los procesos de formalización minera.
Portilla habría sido titular de dos concesiones mineras ubicadas en la provincia de Canta, denominadas Río Seco XXI y Río Seco XXII, cuya vigencia caducó tras incumplimientos de los requisitos exigidos por la normativa vigente. Esta información generó cuestionamientos sobre su perfil técnico y ético para dirigir la Dirección General de Formalización Minera.
Rol estratégico de la formalización minera
La oficina que Portilla encabezó brevemente cumple un papel central en la lucha contra la minería informal e ilegal, una de las actividades que más impactos negativos genera en términos ambientales, sociales y económicos en diversas regiones del país.
Desde el Minem, la Dirección General de Formalización Minera es responsable de diseñar, coordinar y ejecutar políticas orientadas a integrar a los pequeños productores al marco legal, así como de articular esfuerzos con gobiernos regionales y otras entidades del Estado. Por ello, su conducción exige un perfil técnico sólido y libre de cuestionamientos.
Presuntos vínculos con empresa aurífera
Otro de los aspectos que generó controversia fue la presunta vinculación de Wilfredo Portilla con la empresa Servicios de Ingeniería de Minas Asociadas S.A.C. (SIMSA), dedicada a la compra y procesamiento de oro. Esta compañía se encuentra inscrita en el Registro Especial de Comercializadores y Procesadores de Oro, un rubro directamente relacionado con la cadena de valor de la actividad minera.
Diversos sectores señalaron que esta relación podía representar un conflicto de intereses, considerando el cargo que Portilla ocupaba dentro del Ministerio de Energía y Minas. La situación incrementó la presión pública y mediática sobre su permanencia en el puesto.
Defensa pública del exfuncionario
Frente a las críticas, Portilla emitió un comunicado en el que rechazó las imputaciones y brindó su versión de los hechos. Aseguró que no mantiene concesiones mineras activas ni inscripción vigente en el Reinfo, y explicó que su incursión en la pequeña minería ocurrió en el año 2012, pero fue abandonada posteriormente por inviabilidad económica.
Respecto a SIMSA, sostuvo que dejó de tener vínculos con la empresa desde el año anterior y que actualmente no ejerce ningún cargo gerencial ni posee acciones en dicha compañía. “No mantengo relación alguna con actividades de comercialización de oro”, señaló en su pronunciamiento.
Deslinde político y antecedentes electorales
En su defensa, Wilfredo Portilla también negó mantener afiliación política vigente. Recordó que en el año 2022 postuló a la alcaldía distrital de Caujul por el partido Somos Perú, sin lograr ser electo, pero afirmó que no forma parte de ninguna agrupación política en la actualidad.
Este punto también había sido mencionado en algunos cuestionamientos públicos, en los que se advertía una posible politización de un cargo técnico dentro del Minem, en un contexto de alta sensibilidad por la expansión de la minería informal.
Silencio oficial sobre los motivos específicos
Hasta el momento, el Ministerio de Energía y Minas no ha ofrecido mayores explicaciones sobre las razones concretas que motivaron la salida de Portilla. Sin embargo, fuentes del sector señalaron que la decisión responde a la necesidad de preservar la credibilidad institucional y evitar mayores tensiones en un área clave para la política minera del país.
La rapidez con la que se produjo el retiro —a solo siete días de su designación— refleja el nivel de escrutinio que enfrentan los funcionarios vinculados a la formalización minera y la lucha contra actividades ilegales.
Reacciones desde la sociedad civil y el sector minero
Diversas organizaciones de la sociedad civil, así como representantes del sector minero formal, habían expresado reservas frente a la designación de Portilla. Para estos grupos, su historial en el Reinfo resultaba incompatible con la conducción de una oficina encargada de fiscalizar y ordenar el proceso de formalización.
La decisión del Minem fue interpretada por algunos analistas como una señal de corrección política y administrativa, en un contexto donde la minería ilegal sigue avanzando en regiones como Madre de Dios, Puno, La Libertad y la Amazonía.
Desafíos pendientes en la lucha contra la minería ilegal
La salida de Wilfredo Portilla deja nuevamente en agenda la urgencia de fortalecer la Dirección General de Formalización Minera con cuadros técnicos que generen consenso y confianza. La minería informal e ilegal continúa siendo uno de los principales retos del Estado, por su impacto en el medio ambiente, la seguridad y la recaudación fiscal.
Desde el Ejecutivo se ha reiterado que la formalización es una prioridad, pero especialistas advierten que sin liderazgo claro y políticas coherentes, los avances seguirán siendo limitados.
Expectativa por nuevo nombramiento
Por ahora, el Ministerio de Energía y Minas no ha anunciado quién asumirá la dirección de Formalización Minera tras la salida de Portilla. Se espera que el nuevo nombramiento busque evitar cuestionamientos y reforzar la estrategia del sector frente a una problemática que combina intereses económicos, sociales y ambientales.