En declaraciones al podcast “Siempre a las 8” de El Comercio, Álvarez sostuvo que la difusión de las imágenes fue utilizada para perjudicar al mandatario por no haberse sometido a intereses económicos y comerciales, señalando que Jerí se habría dejado influir por elogios y halagos en su entorno cercano.
“Se dejó llevar por los elogios”, dijo Álvarez, aludiendo a la vulnerabilidad que mostró el presidente debido a su juventud y aparente falta de experiencia política. El jefe del Gabinete añadió que se adoptarán medidas para prevenir situaciones similares en el futuro.
Falta de protocolos de seguridad en Palacio
En un señalamiento que genera preocupación institucional, Álvarez reconoció que actualmente no existen mecanismos formales en Palacio de Gobierno para detectar si los visitantes cuentan con antecedentes judiciales o fiscales.
El comentario surgió luego de que un empresario chino con arresto domiciliario lograra acceder a Palacio y reunirse con el presidente durante varias horas, evidenciando deficiencias en los protocolos de seguridad y control de accesos.
Frente a esta situación, el Ejecutivo anunció que implementará mejoras en los procedimientos de seguridad y verificación de antecedentes, así como un refuerzo en la supervisión para proteger la institucionalidad y evitar filtraciones o situaciones de riesgo similares.
Entre trampa política y controles débiles
El episodio deja en evidencia no solo la inexperiencia política del presidente, según Álvarez, sino también la fragilidad de los mecanismos de protección en el entorno presidencial. La filtración de videos y la entrada de personas con antecedentes cuestionables resaltan la necesidad urgente de protocolos estrictos y controles preventivos en el acceso a Palacio de Gobierno.
Este caso, sumado a incidentes previos de seguridad y filtraciones mediáticas, plantea un desafío institucional para el Ejecutivo: garantizar la seguridad de la presidencia y recuperar la confianza en los sistemas de control interno.