Una nueva controversia envuelve a la congresista y actual candidata al Senado por Renovación Popular, Cheryl Trigoso. Un reportaje del dominical Panorama reveló que la legisladora participó como figura estelar en un espectáculo musical privado durante el cumpleaños del empresario Martín Morey, un conocido proveedor del Estado que enfrenta múltiples investigaciones fiscales y que, hasta hace poco, mantenía una millonaria deuda tributaria.
Los registros audiovisuales muestran a Trigoso interpretando temas junto a su agrupación Sonido 2000 en una celebración exclusiva en San Martín. Durante el evento, la parlamentaria interactuó cercanamente con el anfitrión, a quien saludó públicamente desde el escenario. Al ser consultada sobre el vínculo, Trigoso alegó que Morey es solo un “fan” y que ella suele asistir a eventos de su “familia musical” fuera del horario de labores en el Congreso, restando importancia a la condición legal del empresario.
Lágrimas y deudas millonarias
Por su parte, Martín Morey confirmó al programa periodístico que mantiene entre “cinco o seis” investigaciones fiscales y reconoció que adeudaba cinco millones de soles a la Sunat por los periodos 2022 y 2023, monto que canceló tras verse expuesto por la prensa. En un momento de la entrevista, el empresario rompió en llanto al negar haber financiado la campaña de la legisladora, asegurando que ella “apareció de pronto” en su fiesta.
La situación cobra relevancia ética debido a que Morey es proveedor del Gobierno Regional de San Martín, gestión que se encuentra bajo el control del mismo partido político al que pertenece Trigoso. Este hecho se suma a cuestionamientos previos contra la congresista, quien ha sido señalada por utilizar a su asesor parlamentario como mánager de su orquesta y por recibir donaciones extranjeras sin presentar los comprobantes de gasto respectivos.
Proceso disciplinario en marcha
Ante la gravedad de los hechos, la bancada de Renovación Popular anunció el inicio de un proceso disciplinario interno para que la legisladora presente sus descargos. Mientras tanto, en el Legislativo se evalúa si esta participación en eventos privados de proveedores estatales configura una falta ética o un presunto conflicto de intereses, dada la influencia política de la parlamentaria en la región donde Morey concentra sus actividades comerciales.