La polémica por la reunión extraoficial del presidente José Jerí con un empresario chino en un chifa de San Borja sigue generando reacciones en el escenario político. Esta vez fue el candidato presidencial de Libertad Popular, Rafael Belaúnde, quien calificó el hecho como “inaceptable” y sostuvo que, de no estar el país a pocos meses de las elecciones generales, el episodio podría haber motivado una vacancia presidencial.
En entrevista con RPP, Belaúnde cuestionó duramente la falta de transparencia del mandatario y remarcó que todo encuentro entre un jefe de Estado y empresarios debe ser de conocimiento público.
“Las autoridades deben hacer públicos sus actos”
Para Belaúnde, el principal problema no es el lugar del encuentro, sino la opacidad en la agenda presidencial. Según señaló, las autoridades —y en especial el presidente de la República— tienen la obligación de informar sobre sus reuniones, más aún cuando estas involucran a actores privados.
“Entiendo que una visita personal no figure en la agenda, pero cualquier reunión con empresarios tiene que reportarse”, afirmó, al remarcar que la institucionalidad se sostiene en la transparencia de los actos públicos.
El candidato recordó además el estilo austero del expresidente Fernando Belaúnde Terry, quien —según dijo— durante todo su mandato evitó reuniones informales fuera de Palacio o instalaciones oficiales del Estado.
Comparaciones con Sarratea y prácticas cuestionadas
Belaúnde no dudó en comparar el caso del chifa con episodios similares ocurridos en gobiernos anteriores. Señaló que la reunión extraoficial guarda similitudes con los encuentros del expresidente Pedro Castillo en la casa del pasaje Sarratea, así como con otros despachos informales protagonizados por figuras políticas en el pasado.
“Son las mismas prácticas”, sostuvo, al advertir que este tipo de conductas debilitan la confianza ciudadana y abren espacios a la sospecha, incluso cuando no se prueban irregularidades concretas.
Revelación periodística y pedido de disculpas
Las críticas surgieron tras la difusión de imágenes por parte del programa Punto Final, que mostró al presidente José Jerí llegando de noche, encapuchado y en un vehículo oficial, a un chifa donde se reunió con el empresario Zhihua Yang durante más de una hora.
Ante la controversia, el mandatario pidió disculpas públicamente y aseguró que el encuentro no tuvo ningún contenido irregular. Según explicó, la reunión giró en torno a actividades culturales vinculadas a la próxima celebración de la amistad Perú–China, y negó haber recibido solicitudes indebidas.
Jerí afirmó también que acudirá a todas las instancias necesarias para brindar información adicional y colaborar con las investigaciones que se requieran.
Un episodio que reaviva el debate político
Aunque Belaúnde reconoció que la cercanía de las elecciones limita cualquier consecuencia política inmediata, advirtió que el episodio vuelve a poner en debate la necesidad de reglas claras sobre la agenda presidencial y el uso de espacios privados para reuniones oficiales.
En medio de una campaña marcada por la desconfianza ciudadana y los antecedentes recientes de crisis institucional, el caso del chifa se suma a una lista de controversias que alimentan el escrutinio sobre el ejercicio del poder en el Perú.