El presidente José Jerí volvió a reunirse de manera informal con el empresario chino Zhihua Yang, esta vez en un local comercial ubicado en el jirón Paruro 763, en la calle Capón, en pleno Centro de Lima. Así lo reveló este domingo el programa Cuarto Poder, que difundió imágenes captadas por las cámaras de seguridad del establecimiento.
El encuentro, ocurrido el pasado 6 de enero alrededor de las 6:00 p. m., no figura en la agenda oficial del mandatario ni fue comunicado por Palacio de Gobierno. En las imágenes se observa a Jerí siguiendo a Yang dentro del local, usando su teléfono celular y, en un momento, visiblemente alterado durante una llamada.
Según el reportaje, horas antes de la visita presidencial, el local había sido clausurado por la Municipalidad de Lima por realizar un giro distinto al autorizado. Pese a esta medida administrativa, el establecimiento abrió sus puertas para recibir al jefe de Estado, quien llegó acompañado por un agente de seguridad.
Ante la difusión del reportaje, el área de prensa de Palacio de Gobierno ofreció una explicación que no tardó en generar controversia. Según el Ejecutivo, el presidente acudió personalmente al local porque “quería comprar caramelos chinos”, supuestamente sus favoritos. Añadieron que, a diferencia de ocasiones anteriores, Jerí no estaba encapuchado y vestía la misma ropa que había usado durante el día.
Este no es el primer episodio de reuniones no registradas entre Jerí y Yang. El último domingo, Cuarto Poder informó que ambos se reunieron el 26 de diciembre en un chifa de San Borja, también sin que el encuentro fuera consignado oficialmente. En esa ocasión, el presidente justificó la cita señalando que se trató de coordinaciones por las actividades del Día de la Amistad Perú–China, previsto para el 1 de febrero.
La reiteración de encuentros privados fuera de agenda, sumada a explicaciones poco convencionales desde Palacio, vuelve a poner bajo cuestionamiento los estándares de transparencia del despacho presidencial y reaviva el debate sobre la delgada línea entre lo personal y lo institucional en el ejercicio del poder.