El puente vehicular y peatonal del sector Santa Rosa–Pedregal, en el distrito de Quinistaquillas (Moquegua), quedó completamente destruido tras el paso de un huaico, apenas 17 días después de haber sido inaugurado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). La obra había sido financiada por Provías Descentralizado con una inversión superior a S/ 1,3 millones.
La infraestructura, clave para la conectividad local y el traslado de productos agrícolas, colapsó luego de que un lahar —mezcla de agua y sedimentos volcánicos— descendiera por la quebrada El Volcán, desde el flanco sur del volcán Huaynaputina, según reportó el Instituto Geofísico del Perú (IGP). El flujo avanzó hacia el río Tambo y afectó directamente la estructura.
Conectividad interrumpida
El colapso dejó sin tránsito a una zona donde cerca de 500 personas dependían del puente para movilizarse y trasladar su producción agrícola hacia los mercados locales. La rápida destrucción de la obra ha generado desconcierto entre los vecinos, quienes cuestionan la resistencia de una infraestructura recién entregada.
Ante la emergencia, personal del municipio inició la evaluación de daños y solicitó la intervención inmediata del MTC para restablecer la conectividad. El Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) mantiene el monitoreo de la zona ante la posibilidad de nuevos eventos.
Obra bajo presión climática
De acuerdo con el IGP, el lahar se registró a las 3:42 p. m. y advirtió que el arrastre de sedimentos podría continuar afectando distritos y centros poblados cercanos. Las lluvias intensas han elevado el riesgo de huaicos en varias regiones del país.
En ese contexto, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) emitió alertas rojas en 15 regiones del Perú por la persistencia de precipitaciones de moderada a fuerte intensidad durante la temporada de lluvias, que se extiende entre enero y marzo.
Emergencias en otras regiones
Los efectos de las lluvias ya se manifiestan en distintos puntos del país. En Caravelí, región Arequipa, la activación de la quebrada La Yesera interrumpió la vía AR-104, mientras que en zonas cercanas a cauces y quebradas —como sectores del río Lurín— pobladores han expresado preocupación por el aumento del caudal y el riesgo para viviendas ubicadas en áreas vulnerables.
Las autoridades reiteraron el llamado a la prevención y a evitar la ocupación de fajas marginales, en medio de un escenario marcado por la amenaza latente de nuevos huaicos.