El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe, realizó una visita inesperada a Caracas, donde se reunió este jueves 15 de enero con Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, en lo que constituye el encuentro de más alto nivel entre un funcionario estadounidense y autoridades venezolanas desde la captura y traslado a Estados Unidos de Nicolás Maduro a principios de mes.
La reunión fue ordenada directamente por el presidente estadounidense, Donald Trump, con el objetivo de transmitir el mensaje de que Washington espera “una mejor relación de trabajo” con el gobierno venezolano y explorar áreas de cooperación práctica en un momento de fuertes cambios políticos en el país.
Según fuentes oficiales citadas por medios estadounidenses, Ratcliffe y Rodríguez abordaron temas de cooperación en inteligencia, estabilidad económica y la necesidad de que Venezuela deje de ser un “refugio seguro” para adversarios de Estados Unidos y organizaciones narcotraficantes.
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El encuentro, de aproximadamente dos horas de duración, también incluyó discusiones sobre posibles oportunidades de colaboración económica, en especial en sectores clave como la industria petrolera, principal fuente de ingresos del país.
La visita coincidió con el día en que la líder opositora María Corina Machado fue recibida por Trump en la Casa Blanca, donde le entregó simbólicamente su medalla del Premio Nobel de la Paz. A diferencia de ese encuentro, el viaje de Ratcliffe a Caracas ha sido interpretado por analistas como una señal del giro pragmático de la política estadounidense hacia el gobierno interino de Delcy Rodríguez, aun cuando su origen chavista y su papel previo en el mandato de Maduro generan tensiones internas y externas.
Este enlace directo entre la CIA y el gobierno venezolano representa un cambio notable en las relaciones bilaterales, al evidenciar la disposición de Washington a tratar con las autoridades que realmente detentan el control institucional, buscando estabilidad y cooperación estratégica, incluso cuando sectores de la oposición reclaman una transición democrática más clara.