En un esfuerzo por consolidar la credibilidad de las instituciones nacionales ante la comunidad internacional, el presidente encargado del Congreso de la República, Fernando Rospigliosi, recibió en el Palacio Legislativo al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert R. Ramdin. La reunión tuvo como eje central el fortalecimiento de la cooperación técnica y el compromiso ineludible con la observación internacional en los procesos democráticos que afrontará el país.
Durante la sesión, ambas autoridades subrayaron que la presencia de organismos multilaterales es un mecanismo fundamental para elevar los estándares de integridad y transparencia. Según indicaron, este acompañamiento es clave para fortalecer la confianza ciudadana, a menudo mermada por la polarización política y los cuestionamientos a la legitimidad institucional.
Objetividad frente a la desinformación
Rospigliosi Capurro enfatizó que la observación electoral de la OEA no solo aporta objetividad técnica, sino que actúa como una barrera preventiva contra los escenarios de desinformación que suelen empañar las campañas políticas. El titular del Parlamento reafirmó la disposición del Legislativo para mantener un diálogo constructivo con los organismos externos, siempre bajo el principio de respeto a la soberanía nacional y el orden constitucional vigente.
“La observación internacional contribuye a un clima de estabilidad y asegura que el respeto al voto popular sea la base de nuestra convivencia”, señaló el legislador tras el encuentro.
Compromiso de la OEA con el Perú
Por su parte, el secretario general Albert R. Ramdin saludó la apertura del Congreso peruano y reiteró la voluntad de la OEA de seguir brindando soporte a sus Estados miembros. Ramdin destacó que el objetivo institucional del organismo es promover sistemas democráticos más inclusivos y confiables, garantizando que las herramientas tecnológicas y los procedimientos normativos se ajusten a los más altos niveles de transparencia.
Este acercamiento protocolar se produce en un contexto de preparación para los próximos desafíos electorales y forma parte de una agenda de relaciones internacionales que busca proyectar una imagen de estabilidad y apego al Estado de derecho en el Perú.