En un paso decisivo hacia la digitalización del transporte público en la capital, la Autoridad de Transporte Urbano (ATU) y la billetera digital Yape presentaron oficialmente la integración de este método de pago para las tarjetas del Metropolitano y los Corredores Complementarios (Azul, Rojo y Morado). La medida, anunciada este mediodía en la Estación Central, apunta a reducir drásticamente las aglomeraciones en las taquillas y facilitar el tránsito diario de miles de ciudadanos.
Con esta implementación, los pasajeros podrán recargar sus tarjetas Lima Pass directamente desde su dispositivo móvil, eliminando la dependencia del efectivo y de los puntos de venta físicos. Esta innovación se suma a la experiencia previa con la plataforma Plin, la cual ya ha procesado más de medio millón de operaciones exitosas, consolidando la tendencia de pagos sin contacto en el sistema de transporte masivo.
¿Cómo funciona la recarga digital?
El proceso de recarga electrónica se ha diseñado para ser intuitivo y rápido. Según los detalles brindados por los representantes de la ATU y Yape, los usuarios deberán seguir estos lineamientos:
- Montos de recarga: El sistema permite abonar desde S/ 1 hasta S/ 200 por operación.
- Validación de saldo: Tras realizar la recarga en la aplicación, el usuario tiene un plazo de hasta siete días para validar el monto acercando su tarjeta a los validadores de los buses o estaciones.
- Alcance: La modalidad está habilitada para todas las tarjetas Lima Pass y las tarjetas personalizadas (preferenciales y escolares) del Metropolitano.
Impacto en la fluidez del servicio
La introducción de Yape responde a una de las demandas más frecuentes de los usuarios: la optimización del tiempo. Al evitar las colas en las máquinas de recarga y boleterías, se espera una mejora en la fluidez del acceso a los embarques, especialmente durante las horas punta. Además, las autoridades destacaron que este sistema brinda mayor seguridad a los pasajeros al no tener que portar dinero en efectivo para sus traslados.
Esta alianza estratégica entre el sector público y la banca privada marca un hito en la modernización del recaudo en Lima, alineando nuestra capital con estándares tecnológicos de otras metrópolis de la región.