Lo que inicia como un leve pinchazo al mover un mueble o calzarse un zapato puede derivar en una tragedia médica. El Seguro Social de Salud (EsSalud) emitió una alerta nacional ante el incremento de accidentes causados por la araña casera (Loxosceles laeta), un arácnido cuyo veneno es capaz de provocar daño renal severo, fallas hematológicas y, en los escenarios más críticos, la muerte.
Según las estadísticas de la Oficina de Inteligencia e Información Sanitaria, entre los años 2020 y 2025 se registraron 2,084 casos de mordeduras a nivel nacional. De esta cifra, 1,632 pacientes ingresaron por el servicio de emergencia. Las regiones de Arequipa, La Libertad, Lima e Ica encabezan la lista con mayor incidencia, afectando principalmente a adultos de entre 30 y 59 años, aunque también se reportan cerca de 300 casos en menores de 11 años.
Identificación y señales de alarma
La denominada “araña violinista” —reconocible por una mancha oscura en forma de violín en su dorso— suele ocultarse en lugares oscuros y polvorientos. El doctor Edwin Neciosup, jefe de Inteligencia Sanitaria de EsSalud, explicó que el peligro radica en que la mordedura puede pasar desapercibida inicialmente o confundirse con un insecto común.
Sin embargo, el cuadro clínico evoluciona rápidamente. Los síntomas que exigen una evacuación inmediata a un centro de salud incluyen:
- Inflamación con coloración violácea en la zona del pinchazo.
- Fiebre y escalofríos.
- Dolor abdominal intenso.
- Orina de color oscuro (similar al de una bebida de cola), signo de una complicación sistémica grave.
¿Qué hacer ante una mordedura?
Las primeras horas son cruciales para neutralizar el veneno. EsSalud recomienda aplicar hielo local para reducir la velocidad de difusión de la toxina. No obstante, el especialista fue enfático en señalar que no se debe aplicar mentol, cremas ni remedios caseros, ya que estas sustancias pueden facilitar la dispersión del veneno en el torrente sanguíneo.
Como medidas preventivas, se exhorta a la población a realizar limpiezas profundas en el hogar, sacudir prendas y zapatos antes de usarlos, y mantener las camas separadas de las paredes para evitar el contacto con este espécimen que incrementa su actividad durante la temporada de verano.