MADRID, 14 Ene. (EUROPA PRESS) –
La Policía Federal de Estados Unidos (FBI) ha registrado este miércoles la vivienda de Hannah Natanson, una periodista del diario estadounidense ‘The Washington Post’, a medida que avanza una investigación por la presunta filtración de secretos de Estado.
El director del FBI, Kash Patel, ha concretado que el registro ha sido llevado esta mañana “siguiendo la orden emitida por las autoridades pertinentes”, ha subrayado en un comunicado.
“El objetivo es una persona que estaba presuntamente obteniendo y divulgando información militar clasificada y sensible por parte de un contratista, poniendo en peligro a nuestros combatientes y comprometiendo la seguridad del país”, ha apuntado, al tiempo que ha manifestado que la investigación “se encuentra en curso”.
Por su parte, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, ha confirmado el registro en la vivienda de “una periodista que estaba obteniendo y publicando información clasificada y filtrada ilegalmente por parte de un contratista del Pentágono”.
“El que filtró las informaciones se encuentra actualmente en prisión. Me enorgullece colaborar con el secretario de Defensa (Pete) Hegseth en esta iniciativa”, ha afirmado en un mensaje difundido a través de redes sociales.
Además, ha hecho hincapié en que la Administración Trump “no tolerará filtraciones ilegales de información clasificada que, al ser divulgadas, representen un grave riesgo para la seguridad nacional de la nación y para los valientes hombres y mujeres que sirven a nuestro país”.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha señalado a su vez que “filtrar información clasificada supone un riesgo para la seguridad nacional y la vidas de los héroes militares, que han sido puesta en peligro”. “Trump ha mostrado una tolerancia cero hacia estos asuntos y seguirá haciendo frente de forma agresiva a actos ilegales de este tipo”, ha sostenido.
La periodista, que cubrió las medidas impulsadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, para despedir a miles de funcionarios a nivel federal, publicó en diciembre un reportaje al respecto. Muchos de estos trabajadores han compartido sus casos personales con la periodista y han acusado al Gobierno de “ejercer presiones” en su contra, tal y como ha explicado el citado medio.
Durante la redacción del reportaje, algunas de sus fuentes admitieron estar “filtrando información”, entre ellos un miembro del personal del Departamento de Justicia, que dijo entonces entender “los peligros” que esto acarreaba. “Lograr la verdad y sacar a la luz los hechos es mucho más importante”, aseguró entonces, bajo condición de anonimato.