En una decisión judicial ejemplar, el Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial Zona Norte de Chincha y Pisco sentenció a cadena perpetua a Feliberto Fuentes Nolazco, de 51 años, tras hallarlo culpable del delito de violación sexual en agravio de su propia hija. Los magistrados determinaron que el sujeto abusó sistemáticamente de la menor desde que ella tenía 8 años de edad, prolongando el vejamen hasta los 13 años.
La captura y posterior proceso judicial se desencadenaron gracias a la intervención de la madre de la víctima. Ella descubrió en el teléfono móvil de la adolescente una serie de mensajes de contenido inapropiado enviados por el sentenciado, lo que permitió poner al descubierto el entorno de violencia sexual en el que vivía la menor en su vivienda del distrito de Alto Larán, en Chincha.
Pruebas contundentes y reparación
Durante el juicio, los magistrados Miguel Eduardo Moran Ruiz, Raúl Pedro Muñoz Huamaní y Silvana Reyes Toro validaron las pruebas presentadas por el Ministerio Público, las cuales acreditaron el último ultraje ocurrido el pasado 14 de septiembre de 2024. El testimonio de la víctima en cámara Gesell fue determinante para confirmar que las agresiones eran recurrentes desde su infancia.
Además de la reclusión de por vida, el tribunal fijó una reparación civil de S/ 50,000 en favor de la menor y dispuso que el condenado sea sometido a un tratamiento terapéutico obligatorio, conforme a lo estipulado en el Código Penal para este tipo de delitos atroces.
Rigor de la ley
La sentencia se fundamenta en el artículo 173° del Código Penal peruano, que establece la cadena perpetua cuando la víctima es menor de edad y existe un vínculo de parentesco o responsabilidad sobre ella. Con este fallo, las autoridades judiciales de la región Ica reafirman su compromiso en la lucha contra la violencia sexual infantil y la protección de los derechos de los menores.