El deterioro de la infraestructura y la falta de recursos comprometen el patrullaje y la respuesta frente a la criminalidad.
La Policía Nacional del Perú (PNP) enfrenta una crisis operativa marcada por la falta de equipamiento básico, vehículos inoperativos y deficiencias en la infraestructura de sus comisarías, según un informe de la Contraloría General de la República.
El diagnóstico forma parte del operativo simultáneo “Comisarías Básicas PNP 2025”, realizado entre el 29 de octubre y el 4 de noviembre de 2025, que evaluó una muestra de 485 comisarías a nivel nacional. El resultado revela 2.582 situaciones adversas que afectan directamente la capacidad de prevención y respuesta policial.
Uno de los hallazgos más críticos es el estado del parque automotor. De 4.121 vehículos policiales verificados, 1.730 se encuentran inoperativos, entre motocicletas, camionetas y automóviles. La Contraloría advierte que la falta de mantenimiento y renovación reduce significativamente el patrullaje, especialmente en zonas con alta incidencia delictiva.
Chalecos antibalas y equipos informáticos en mal estado
El informe también identifica una grave escasez de chalecos antibalas. En varias comisarías, estos equipos se encuentran vencidos, dañados u obsoletos, lo que expone a los efectivos a mayores riesgos durante intervenciones y operativos.
A ello se suma la precariedad del equipamiento informático. De 6.835 computadoras inspeccionadas, 1.823 estaban inoperativas. La situación se repite con otros equipos: 2.132 impresoras de un total de 4.049 y 141 escáneres de 532 no funcionan, afectando el registro de denuncias, la gestión administrativa y el acceso a información clave.
Infraestructura deteriorada y locales vulnerables
Las condiciones de infraestructura también generan preocupación. Más de la mitad de las comisarías inspeccionadas tienen más de 30 años de antigüedad, sin mantenimiento adecuado. El informe identificó 72 delegaciones construidas mayoritariamente con adobe, un material vulnerable frente a sismos y humedad.
Entre las comisarías con mayores deficiencias figuran Palacio Viejo (Arequipa), Sitajara (Tacna) y Punta Moreno – Gran Chimú (La Libertad). Los inspectores reportaron además mobiliario deteriorado —escritorios, sillas, estanterías y colchones— que dificulta tanto la atención al público como el trabajo interno del personal.
Falta de personal y planificación policial
En el ámbito de recursos humanos, la Contraloría detectó que 39 comisarías no cuentan con el número mínimo de efectivos, lo que limita la ejecución de patrullajes y operativos. Asimismo, 208 delegaciones no habían formulado ni aprobado su Plan de Patrullaje por Sector 2025, documento clave para la organización del servicio policial.
El informe también señala que 107 comisarías no difunden el “Mapa del Delito” y que 12 ni siquiera lo han elaborado, privando a la ciudadanía de información actualizada sobre zonas de riesgo y patrones delictivos.
Contexto de creciente inseguridad
Las deficiencias detectadas se dan en un contexto de incremento de la criminalidad, que ha motivado, incluso, la convocatoria a un paro de transportistas ante los constantes ataques y extorsiones contra choferes. Los gremios reclaman una mayor presencia policial y medidas efectivas del Estado para enfrentar la inseguridad.
La Contraloría advirtió que, de no corregirse estas falencias, la capacidad operativa de la PNP seguirá viéndose seriamente comprometida, con impactos directos en la seguridad ciudadana.