Las denuncias fueron recogidas en una investigación de elDiario.es y Univisión Noticias y describen presuntos abusos ocurridos en propiedades del cantante en República Dominicana y Bahamas.
El cantante español Julio Iglesias fue acusado de presuntas agresiones sexuales por dos mujeres que trabajaron como parte de su personal en residencias ubicadas en Punta Cana (República Dominicana) y Lyford Cay (Bahamas). Las denuncias forman parte de una investigación periodística realizada por elDiario.es en colaboración con Univisión Noticias, que se desarrolló durante tres años.
Según el reportaje, las denunciantes se desempeñaban como empleada del hogar y fisioterapeuta, respectivamente. Ambas coinciden en describir un entorno laboral hostil, caracterizado por tocamientos no consentidos, comentarios humillantes y presiones de carácter sexual, presuntamente ejercidas por el artista mientras ellas cumplían sus funciones.
Testimonios que describen un patrón de abuso
Una de las mujeres aseguró que fue presionada para mantener encuentros sexuales con el cantante y que, durante el tiempo que trabajó en su residencia, recibió bofetadas, insultos y trato degradante. Los hechos denunciados habrían ocurrido en 2021, cuando tenía 22 años.
De acuerdo con su testimonio, Iglesias la hacía llamar con frecuencia a su habitación al finalizar la jornada laboral. “Me sentía como un objeto, como una esclava”, declaró a los investigadores.
La otra denunciante relató experiencias similares y señaló que el acoso era recurrente, no un hecho aislado. Ambas afirmaron que el ambiente dentro de las propiedades del artista era de tensión constante, atribuyendo esta situación al carácter que describieron como malhumorado del cantante.
Investigación con más de 15 testimonios
El trabajo periodístico incluyó entrevistas a más de 15 exempleadas y profesionales que trabajaron para Julio Iglesias entre 1990 y 2023, tanto en el Caribe como en España. Aunque no todas denunciaron agresiones sexuales, varias coincidieron en describir condiciones laborales irregulares, un trato intimidante y prácticas que consideraron inapropiadas.
Las denunciantes indicaron que, como parte del trabajo, se les exigía someterse a revisiones ginecológicas, pruebas de embarazo y exámenes de enfermedades de transmisión sexual, incluidos test de VIH.
Selección de personal y control del entorno
La investigación también pone bajo la lupa el sistema de contratación. Según conversaciones de WhatsApp revisadas por elDiario.es, el proceso no incluía entrevistas presenciales y, desde el primer contacto, se solicitaban fotografías de rostro y cuerpo completo.
Las mujeres señalaron además que Iglesias realizaba preguntas íntimas sobre su vida sexual y, en algunos casos, pedía ver o tocar los senos con el argumento de evaluar cirugías estéticas previas o futuras.
Dentro del entorno laboral, las denunciantes describieron una estructura jerárquica dividida entre personal doméstico, trabajadoras con funciones específicas —como fisioterapeutas o acompañantes— y encargadas del hogar, quienes transmitían las órdenes del propietario.
Sin respuesta del cantante
Según el reportaje, Julio Iglesias ni su equipo legal respondieron a los intentos de contacto realizados durante la investigación. Hasta el momento, no se ha informado sobre denuncias judiciales en curso, y los señalamientos se mantienen en el ámbito periodístico.
La publicación de los testimonios ha reavivado el debate sobre los abusos de poder, la vulnerabilidad de trabajadoras domésticas y la dificultad de denunciar presuntas agresiones cuando estas ocurren en entornos privados y con figuras de alto perfil público.