En un encuentro partidario en Jesús María, el candidato presidencial de Alianza Para el Progreso (APP), César Acuña Peralta, dio inicio a su estrategia de campaña para las Elecciones 2026. Ante sus candidatos a diputados por Lima Metropolitana, Acuña enfatizó que la clave de la victoria electoral reside en el contacto directo con el electorado: “Va a ganar aquel que más habla con la gente, engancha con la gente y trabaja de forma cercana”, sentenció.
La arenga fue respaldada por su candidata a la vicepresidencia, Jessica Tumi Rivas, quien instó a los postulantes a trabajar jornadas de “20 horas al día”. Sin embargo, estas exhortaciones al “sacrificio y trabajo” contrastan con el historial reciente de Acuña en la gestión pública, marcado por constantes licencias y viajes personales al extranjero mientras su región, La Libertad, atravesaba una severa crisis de inseguridad.
Las contradicciones
Acuña renunció a la gobernación de La Libertad en octubre de 2025 para tentar la presidencia por tercera vez. Su paso por dicha región dejó cifras que hoy sus opositores le recuerdan:
- 143 días de ausencia: Entre 2023 y 2025, el líder de APP se alejó de su cargo para vacacionar y viajar a destinos como Dubái, China, España y Estados Unidos.
- Seguridad en segundo plano: Mientras las provincias de Trujillo y Pataz eran golpeadas por el sicariato y la minería ilegal, Acuña justificó sus viajes afirmando que “al ladrón no lo atrapa el gobernador” y que “tenía derecho a descansar” en sus residencias de Madrid y EE. UU.
- Autoproclamación: Pese a las críticas por su falta de permanencia en el cargo, Acuña se calificó recientemente como “el mejor alcalde de los últimos 50 años” en Trujillo.
El secretario general de APP, Luis Valdez, aseguró que ha llegado el momento de que Acuña “lidere los destinos del país”. No obstante, el reto del candidato será convencer a un electorado nacional que cuestiona su compromiso con la gestión diaria frente a su preferencia por las estancias internacionales en medio de emergencias regionales.