El vínculo entre padre e hija, pero también entre escritura, viaje y memoria, es el eje de “Varguitas, la verdad de las mentiras”, la exposición de fotografías de Morgana Vargas Llosa que se exhibe actualmente en el Centro Cultural Inca Garcilaso de la Cancillería. La muestra propone una mirada íntima y poco conocida de Mario Vargas Llosa, construida a partir de imágenes del álbum familiar y de registros tomados durante los viajes que marcaron su obra literaria y periodística.
Presentada inicialmente en el reciente Hay Festival de Arequipa, la exposición —curada por Alejandro Castellote y producida por Carlos Caamaño— funciona como un homenaje afectivo y documental al escritor peruano, mostrando no solo al intelectual público, sino al hombre en tránsito, al padre, al viajero incansable.
Para Morgana Vargas Llosa, la muestra es “un testimonio del trabajo compartido, de las veces que dejamos de ser solo padre e hija para convertirnos también en compañeros de ruta y oficio”. En ese recorrido conjunto, la cámara de la fotógrafa siguió al escritor por lugares clave para su obra: la Polinesia Francesa, Bretaña, Burdeos, Arequipa —tras las huellas de Paul Gauguin y Flora Tristán—, así como el norte del Perú, Israel, Palestina e Irak. “Yo lo seguía con la cámara, intentando fijar aquello que él convertiría luego en palabras”, señala.

Castellote explica que el conjunto de imágenes busca trasladar el álbum familiar de Mario Vargas Llosa al espacio expositivo, acercando al público al contexto vital que rodeó la trayectoria de un escritor de talla universal: su infancia, juventud, vida adulta, viajes, premios, amistades, incursión política y, sobre todo, su familia. “Las fotografías activan una de las cualidades más hermosas del ser humano: la empatía”, afirma el curador.
La segunda parte de la muestra se concentra en el proceso de documentación que el autor utilizaba para construir sus novelas, ensayos y piezas periodísticas. A través de cuatro reportajes ilustrados con fotografías de Morgana Vargas Llosa, se revela la curiosidad insaciable del escritor por conocer de primera mano los escenarios y a las personas que los habitan. El último de estos recorridos retrata un viaje familiar a Puerto Eten y Chiclayo, realizado junto a sus tres hijos —Álvaro, Gonzalo y Morgana—, en los escenarios vinculados a su novela Le dedico mi silencio.
“Varguitas, la verdad de las mentiras” marca además el cierre del programa de actividades por los 20 años del Centro Cultural Inca Garcilaso. La exposición puede visitarse hasta el 12 de abril de 2026 en Jirón Ucayali 391, Lima, de martes a viernes de 10 a.m. a 8 p.m., y sábados, domingos y feriados de 10 a.m. a 6 p.m. El ingreso es libre.