La fiebre por el regreso de Bad Bunny a Lima ha desbordado las medidas de control en el Cercado de Lima. Durante la madrugada de este martes 6 de enero, personal de serenazgo de la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) intervino las inmediaciones del Estadio Nacional para retirar a grupos de fanáticos que ya habían instalado carpas, sillas y colchones, con el fin de asegurar los primeros lugares para los shows del 16 y 17 de enero.
La intervención se concentró en la calle José Díaz, donde más de una decena de jóvenes pernoctaba pese a que aún falta más de una semana para el evento. Según informaron las autoridades, la ocupación de la vía pública de manera permanente está prohibida y representa un riesgo para la seguridad de los propios transeúntes y residentes de la zona.
Orden público y controversia por las filas
El retiro de las carpas generó malestar entre los seguidores, algunos de los cuales habían llegado con maletas y suministros para resistir hasta la fecha del concierto. Los agentes municipales explicaron que estas medidas buscan evitar el caos urbano y prevenir situaciones de inseguridad ciudadana en los alrededores del recinto deportivo.
Esta situación ha reavivado el debate en redes sociales sobre la organización de las filas anticipadas:
- Argumentos a favor: Los fans defienden el derecho de asegurar una ubicación privilegiada tras haber pagado entradas de alto costo para las zonas de campo.
- Argumentos en contra: Ciudadanos denuncian que estas prácticas suelen ser aprovechadas por mafias de revendedores, quienes cobran por «cupos» o espacios en la fila, perjudicando al espectador que asiste el mismo día del evento.
Antecedentes y medidas preventivas
No es la primera vez que el intérprete de «Baile inolvidable» genera este fenómeno en Lima. En su visita de 2022, el Estadio Nacional fue testigo de campamentos similares que duraron semanas. En esta ocasión, la comuna limeña ha indicado que mantendrá el patrullaje constante para evitar que las veredas vuelvan a ser ocupadas por estructuras temporales antes de la apertura oficial de puertas.
Se recomienda a los asistentes a los conciertos del próximo viernes 16 y sábado 17 de enero seguir las indicaciones de la productora del evento y evitar las aglomeraciones innecesarias en días previos para evitar sanciones o retiros por parte de la fuerza pública.