La captura de Nicolás Maduro continúa generando reacciones políticas en la región. En el Perú, la excandidata presidencial y lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, se pronunció públicamente para saludar el operativo internacional que culminó con la detención del exmandatario venezolano, a quien calificó como un “narcoterrorista” y responsable del colapso institucional, social y económico de su país.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, Fujimori destacó la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de ejecutar una operación que, según señaló, marca el fin de una dictadura criminal que durante años oprimió al pueblo venezolano, destruyó sus instituciones y forzó al exilio a millones de ciudadanos. Para la lideresa política, este momento representa el inicio de una nueva esperanza para Venezuela y para toda la región.
Un pronunciamiento con fuerte carga política
En su mensaje, Keiko Fujimori subrayó que la captura de Nicolás Maduro constituye un punto de quiebre en la historia reciente de América Latina. Sostuvo que el régimen venezolano no solo atentó contra la democracia interna, sino que también generó impactos directos en los países vecinos, especialmente a través de la crisis migratoria más grande que ha vivido la región en décadas.
La exparlamentaria enfatizó que millones de familias venezolanas fueron separadas como consecuencia de un sistema que, a su juicio, combinó autoritarismo, corrupción y vínculos con economías ilegales. En ese sentido, consideró que el operativo internacional abre una oportunidad para que Venezuela recupere la libertad, la institucionalidad y el respeto a los derechos fundamentales.
El contexto de la captura de Nicolás Maduro
La captura de Nicolás Maduro se produjo tras una serie de acciones coordinadas a nivel internacional, en un escenario marcado por acusaciones acumuladas durante años por violaciones sistemáticas de derechos humanos, persecución política, debilitamiento del Estado de derecho y presuntos nexos con redes de narcotráfico y delincuencia organizada transnacional.
El operativo, calificado como de alto impacto geopolítico, puso fin a un prolongado periodo de confrontación diplomática y judicial en torno al liderazgo venezolano. Diversos gobiernos de la región han coincidido en que este hecho podría facilitar una transición política ordenada, con respaldo internacional, que permita restablecer la democracia y atender la grave crisis humanitaria que atraviesa el país.
Repercusiones regionales y expectativa de transición
Las declaraciones de Keiko Fujimori se suman a una ola de pronunciamientos de líderes políticos latinoamericanos que ven en la caída de Maduro una oportunidad para redefinir el equilibrio político regional. La situación venezolana ha sido, durante años, un factor de inestabilidad para Sudamérica, tanto por el flujo migratorio como por el impacto del crimen organizado y las economías ilegales.
Analistas coinciden en que la captura del exmandatario podría acelerar el reconocimiento de un liderazgo legítimo en Venezuela y abrir paso a un proceso de reconstrucción institucional. Entre los principales desafíos figuran la liberación de presos políticos, la reorganización del sistema electoral, la recuperación económica y el eventual retorno de millones de venezolanos que abandonaron su país.
El impacto en el Perú y la crisis migratoria
En su pronunciamiento, Fujimori hizo referencia implícita al impacto que la crisis venezolana ha tenido en el Perú, uno de los principales países receptores de migrantes. Durante la última década, la llegada masiva de ciudadanos venezolanos ha generado desafíos en materia social, laboral y de seguridad, al tiempo que ha evidenciado la dimensión regional del colapso del Estado venezolano.
La lideresa de Fuerza Popular sostuvo que el restablecimiento del orden democrático en Venezuela permitiría que muchas familias puedan reencontrarse y que se inicie un proceso gradual de retorno voluntario, contribuyendo a aliviar la presión migratoria en los países vecinos.
Un escenario abierto y de alta incertidumbre
Pese al optimismo expresado por distintos actores políticos, la situación en Venezuela sigue siendo altamente compleja. La transición democrática dependerá de múltiples factores, entre ellos la reacción de las fuerzas armadas, la cohesión de la oposición política, el respaldo de la comunidad internacional y la capacidad de garantizar estabilidad interna sin nuevos episodios de violencia.
En ese contexto, la captura de Nicolás Maduro representa un hecho sin precedentes que reconfigura el escenario político latinoamericano. Para figuras como Keiko Fujimori, se trata de una oportunidad histórica que no solo redefine el futuro de Venezuela, sino que también plantea la posibilidad de una región más estable, democrática y próspera.