La captura de Nicolás Maduro ha reactivado un proceso judicial que el gobierno de Estados Unidos mantiene abierto desde hace varios años. Las autoridades estadounidenses han confirmado que el exmandatario venezolano deberá responder ante la justicia federal por una serie de delitos graves que, según la acusación, lo vinculan directamente con redes criminales transnacionales dedicadas al tráfico de drogas y otras actividades ilícitas.
Uno de los principales cargos es el de conspiración para el narcotráfico internacional. De acuerdo con la acusación, Maduro habría participado en la coordinación y facilitación del envío de grandes cargamentos de cocaína hacia territorio estadounidense, utilizando rutas aéreas y marítimas en el Caribe y Centroamérica. La fiscalía sostiene que estas operaciones se realizaron durante años con apoyo de estructuras estatales venezolanas.
A ello se suma el delito de narcoterrorismo, una figura penal que combina el tráfico de drogas con el respaldo o colaboración con organizaciones armadas calificadas como terroristas. Según la imputación, el régimen venezolano habría mantenido vínculos con grupos guerrilleros para asegurar el traslado de droga, usando estas alianzas como mecanismo de financiamiento y control territorial.
Las acusaciones también incluyen conspiración para importar sustancias controladas, así como delitos relacionados con armas y dispositivos destructivos, al considerar que las operaciones de narcotráfico estuvieron acompañadas de estructuras armadas destinadas a proteger los envíos y garantizar su salida del país. Estos cargos agravan significativamente el caso y elevan las posibles penas en caso de una condena.
Un eje central de la acusación es la presunta existencia del llamado “Cártel de los Soles”, una red integrada —según la justicia estadounidense— por altos mandos civiles y militares venezolanos que habrían convertido al país en una plataforma clave del narcotráfico regional. Maduro es señalado como uno de los principales responsables de esta estructura criminal.
Tras la confirmación de su captura, las autoridades estadounidenses han señalado que Maduro será presentado ante un tribunal federal en Nueva York, donde enfrentará formalmente las imputaciones. De ser hallado culpable, podría recibir penas de prisión de varias décadas, especialmente por los cargos de narcoterrorismo y conspiración para el narcotráfico, considerados entre los más severos en la legislación penal de Estados Unidos.