MADRID 23 Oct. (EUROPA PRESS) –
La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), la principal organización indígena del país, ha anunciado este miércoles el cese del paro motivado que había paralizado, junto a otras organizaciones y filiales, el tráfico en múltiples provincias de Ecuador, principalmente en la de Imbabura, en el norte.
«Hemos tomado una decisión difícil, pero necesaria: el cese del paro, despejar las vías y replegarnos a nuestros territorios para proteger la vida de nuestra gente», ha anunciado el presidente de la Conaie, Marlon Vargas, en una declaración grabada y difundida en la cuenta de la organización en la que ha llamado a sus bases «a replegarse a los territorios y comunidades».
Asimismo, ha instado al presidente de Ecuador, Daniel Noboa, a «desmilitarizar de inmediato todos los territorios» de las comunidades indígenas y a liberar a «los detenidos durante las manifestaciones» –incluidos «los 12 de Otavalo» arrestados por el incendio de un cuartel policial–. Además, ha reclamado «atención y reparación» para las familias de las víctimas mortales y para los heridos, así como que no se persiga a los dirigentes y miembros de la Conaie.
Pese al fin del paro, Vargas ha asegurado que «la resistencia continúa en asambleas (…) para preparar la campaña por el ‘No’ en la consulta popular y el referéndum» impulsados por Noboa y que prevén la formación de una Asamblea Constituyente, la apertura de bases militares extranjeras en territorio nacional, la reducción de asambleístas y la eliminación del financiamiento estatal a los partidos políticos.
«En defensa de la constitución, la democracia y los derechos adquiridos, impulsaremos una campaña ciudadana, amplia y participativa, y llamamos a todos los movimientos sociales a sumarse a esta campaña por el ‘No'», ha destacado el dirigente de la Conaie.
Las protestas, convocadas hace exactamente un mes tras la retirada del subsidio al diésel y con carácter nacional e indefinido, han cobrado su mayor protagonismo en Imbabura, aunque también ha habido protestas esporádicas en otras cinco de las 24 provincias del país, como Pichincha y Carchi, y principalmente a través del corte de carreteras.
El anuncio ha llegado después de que el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, afirmase que su Gobierno se disponía a reabrir «todas las vías» en un plazo de 48 horas, mientras las Fuerzas Armadas y de Seguridad del país mantenían ya reuniones para emprender las acciones previstas por el mandatario.
Imbabura ha sido la provincia más afectada por el paro y ha sido allí donde se ha producido la mayor parte de protestas, aunque también se han extendido en Cotacachi, Otavalo e Ibarra y, en menor medida, en Cayambe y en el norte de la región capitalina, Quito. La respuesta del Gobierno ha incluido la movilización del Ejército para reprimir las protestas y en los enfrentamientos ha muerto al menos un comunero indígena.