La carretera Hiram Bingham, que conecta Machu Picchu Pueblo con la Ciudadela Inca, ha sido durante años uno de los corredores turísticos más importantes del Perú. Por allí transitan a diario miles de visitantes que buscan conocer una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno. Sin embargo, en los últimos meses, este trayecto se convirtió también en un foco de conflicto entre las empresas que buscan operar el transporte hacia el santuario histórico.
Este martes 23 de septiembre de 2025, Perú Rail confirmó que se inició el traslado de los buses de la empresa Inversiones San Antonio de Torontoy, los mismos que habían sido reparados tras sufrir daños en un atentado. Estas unidades cubrirán la ruta Hiram Bingham en el marco de un acuerdo alcanzado con la empresa Consettur y del Plan de Contingencia dispuesto por la Municipalidad Provincial de Urubamba.
¿Qué significa el ingreso de los nuevos buses?
El arribo de estas unidades representa una señal de distensión en la pugna que había paralizado por momentos el transporte turístico. Según el cronograma, el martes se movilizaron las plataformas reparadas desde la Estación Hidroeléctrica y este miércoles 24 de septiembre continuará el traslado de los autobuses completos hacia Machu Picchu Pueblo, con destino final en el sector de Puente Ruinas.
La participación de Perú Rail en este proceso se limita al transporte de pasajeros y carga, precisaron voceros de la empresa. “No tenemos ninguna decisión ni posición en la operación de autobuses en la ruta Hiram Bingham”, aclararon, remarcando que su intervención se enmarca únicamente en asegurar el cumplimiento de los requisitos legales y las condiciones de seguridad para el movimiento de los vehículos.
Seguridad policial para un ingreso sin incidentes
Dada la sensibilidad del tema, la Policía Nacional del Perú (PNP) anunció un despliegue especial para garantizar que las unidades ingresen sin incidentes a Machu Picchu Pueblo. El jefe de la Región Policial Cusco, general PNP Julio César Becerra Cámara, detalló que se asignará un contingente suficiente en cada etapa del traslado.
“El día que comience a ingresar los dos primeros vehículos y los subsiguientes, en todas esas ocasiones se destinará la cantidad necesaria de efectivos policiales, de manera que puedan llegar a destino y realizar los cambios correspondientes sin contratiempos”, indicó a la Agencia Andina.
Este anuncio responde al contexto de atentados y bloqueos registrados semanas atrás, cuando desconocidos dañaron las mangueras de freno de varias unidades, generando riesgos graves para la operación y un clima de inseguridad en la zona.
Impacto en el turismo de Machu Picchu
El turismo en Cusco, motor económico de la región, depende en gran medida de la conectividad y de la fluidez del transporte hacia Machu Picchu. El conflicto entre Consettur y San Antonio de Torontoy había generado preocupación entre agencias de viajes, operadores turísticos y visitantes, quienes enfrentaban retrasos, incertidumbre y sobrecostos.
La inclusión de nuevos buses en la ruta Hiram Bingham busca garantizar la continuidad del servicio y mejorar la oferta de transporte, reduciendo la presión sobre la actual flota que traslada diariamente a los miles de visitantes que llegan en tren a Machu Picchu Pueblo.
De acuerdo con datos oficiales, en temporada alta la Ciudadela Inca recibe más de 5 mil turistas por día, lo que convierte a la logística de transporte en un aspecto crítico para mantener la experiencia segura y ordenada.
¿Se acaba el conflicto o solo es una tregua?
Si bien el acuerdo alcanzado entre Consettur y San Antonio de Torontoy, junto al respaldo del municipio de Urubamba, permitió viabilizar este ingreso, especialistas advierten que el tema no está completamente resuelto. Persisten tensiones en torno a la concesión, el control de la ruta y la distribución de ingresos, aspectos que en el pasado han originado paros y enfrentamientos.
¿Será este ingreso de buses el inicio de una solución definitiva o simplemente un respiro temporal en un conflicto mayor? La respuesta dependerá de la capacidad de las autoridades y las empresas para sostener un diálogo transparente y priorizar el interés del turismo nacional e internacional.
El ingreso de los buses de San Antonio de Torontoy a la ruta Hiram Bingham marca un hito en la búsqueda de estabilidad para el transporte turístico hacia Machu Picchu. Con la garantía de seguridad de la Policía Nacional y la participación técnica de Perú Rail, el proceso busca devolver la confianza a visitantes y operadores. No obstante, el reto de fondo sigue siendo lograr un modelo de gestión sostenible, que equilibre la competencia empresarial con la preservación de la joya arqueológica más emblemática del Perú.