Después de una primera visita memorable, Bandalos Chinos regresa a Lima con Vándalos (2025), su nuevo trabajo que marca una nueva era en su sonido. La cita es este 29 de agosto en el Anfiteatro del Parque de la Exposición, donde el sexteto argentino promete repasar su discografía completa, con este nuevo material como bandera. En conversación con CARETAS, su vocalista Goyo Degano reflexiona sobre esta nueva etapa, el trabajo con el productor Fermín Ugarte —conocido por sus colaboraciones con Dillom— y el dilema de la música en tiempos de algoritmos y virales.
Vuelven a Lima con Vándalos. Será su segunda vez en la ciudad ¿Cómo te sentís con este reencuentro?
Es muy loco lo que nos pasa con Lima. Es recién la segunda vez que vamos, pero se siente como si lleváramos una vida entera tocando allá. Eso te lo da el recibimiento del público. Hicimos un show hace bastante, y ahora volvemos con disco nuevo y a un lugar espectacular como el Anfiteatro. Estuve googleando y el lugar está espectacular. Se está por agotar y todo eso nos hace pensar que deberíamos ir más seguido, estando tan cerca. Vamos con un show renovado, con Vándalos, y con muchas ganas.
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El disco también marca un punto de quiebre. Ustedes venían de hacer una trilogía con Adán Jodorowsky. ¿Qué implicó cambiar de productor?
Fue un desafío, porque ya teníamos una fórmula que venía funcionando. Hicimos tres discos con Adán, grabados en Sonic Ranch, un estudio en medio del desierto en Texas. En 20 días teníamos todo listo. Pero esa fórmula nos empezó a aburrir. Queríamos volver a divertirnos y eso implicaba tomar riesgos, incluso a nivel interno. Después de 15 años de banda, ya no somos los mismos, así que también había cosas que resolver entre nosotros.
Trabajaron este disco con Fermín Ugarte, conocido por su trabajo con Dillom. A pesar de ser un artista muy completo, no va en línea con la música de ustedes. Es un cambio de rumbo notable, ¿no?
Total. Vos escuchás los discos de Dillom y te preguntás: “¿Qué hacen los Bandalos con el productor de Dillom?”. Pero lo conocíamos, sabíamos cómo trabaja, su profundidad. No era buscar sonar como él, sino alguien que viniera a romper la fórmula y nos hiciera inventar una nueva. Fue un salto de fe. Nos habíamos juntado un par de veces a comer asado y escuchar música, pero nunca habíamos tocado juntos. Y terminó siendo muy nutritivo.
¿Cómo fue ese trabajo en estudio?
Muy distinto a lo anterior. Lo hicimos en seis meses, a diferencia del rancho, que era full intensidad. Acá fue más laxo. Volvimos a los sintes, rotamos instrumentos, probamos cosas. Fermín fue muy generoso, se metió en todo: ideas para los videos, para la comunicación. Me desafió mucho. Agarraba un demo y me decía: “Quiero que cantes esto cuatro tonos más abajo”. Me sacó de mi zona de confort y me dijo que buscaba un nuevo color de Goyo, viste.
Además de Fermín, mencionaste el aporte de Bernardo Ferrón. ¿Qué rol cumplió?
Bernardo es guitarrista de Telescopios, una banda cordobesa que nos encanta. Él fue ingeniero de grabación y asistente de producción. Conoce a la banda hace tiempo, trabaja con Fermín, es un genio de las máquinas. Propuso ideas, sonidos, caminos. Terminó siendo clave para encontrar esta nueva identidad sonora que tiene Vándalos.
Y esa identidad también se refleja en la estética. La portada me indica que es un “álbum negro” o en todo caso, de muerte y resurrección…
Sí, es un disco de muerte y resurrección. Una búsqueda de renacer, de jugar a ser otros. “Kill the band”, en algún punto. Queríamos abrir una nueva era. Menos atardecer, más nocturno. Blanco y negro, más misterio. Creo que probablemente sigamos laburando con Fermín. Hay algo ahí que nos abrió la puerta a otra estética. Y El Ritmo (segunda pista de su álbum), por ejemplo, marcó ese norte: cuando apareció, dijimos “acá hay algo”. Hasta que no nos genere eso, hay que seguir buscando.
Hoy la industria gira alrededor de las redes, los virales, TikTok. ¿Cómo lo vive una banda como ustedes, con 15 años de carrera?
Estamos siendo engañados por esta idea de que se llega rápido. Nosotros venimos tocando desde hace 25 años si contás todo, desde la adolescencia. Zapas, discos, shows. Es un camino largo. Lo viral es una trampa, te hace sentir que si no pegás en TikTok no pasa nada. Nosotros no compramos eso. No nos interesa hacer monerías para las redes. Si se viraliza, buenísimo. Pero no es lo que buscamos.
¿Y qué le dirías a los fans peruanos que ya los esperan en el Anfiteatro?
Que los extraño, que tengo muchas ganas de reencontrarme con ellos en el escenario. Vamos con Vándalos como bandera, pero también vamos a repasar toda la discografía, todos los clásicos. Y ojalá esto no se corte: que sea el comienzo de una nueva rueda, de ir al menos una vez por año.