Este lunes 10 de marzo, la Comisión de Ética del Congreso de la República se reunirá para revisar las denuncias contra varios congresistas acusados de irregularidades en su gestión. Uno de los casos más polémicos es el de Paúl Gutiérrez, conocido como el “congresista ChatGPT”. Gutiérrez enfrenta acusaciones de utilizar inteligencia artificial para redactar proyectos de ley, lo que podría considerarse un acto de plagio y una violación al Código de Ética Parlamentaria. El Congreso ya le impuso una amonestación pública por este hecho, pero la investigación sigue su curso.
La Comisión también analizará el caso de Pasión Dávila, quien está siendo investigado por haber recortado el sueldo a su exasesor principal, Víctor Carlos Espinoza. La denuncia sugiere que Dávila habría realizado descuentos ilegales en los bonos de su colaborador, lo que podría constituir una vulneración de los derechos laborales. En paralelo, se revisará el informe de Edwin Martínez, acusado de usar recursos del Congreso, como impresoras y computadoras, para fines proselitistas, lo que generó un gran escándalo.
Otro caso en la agenda es el de Janet Rivas, a quien se le acusa de contratar a una “trabajadora fantasma” en su despacho. La empleada en cuestión, María Francia Benavente, supuestamente no trabajaba en el Estado a pesar de figurar en la planilla. Rivas defendió su acción, asegurando que la mujer laboraba de manera remota por problemas de salud. Además, se investigará a María Agüero, quien está acusada de realizar descuentos indebidos a los salarios de al menos 12 empleados en su despacho, una práctica que podría constituir una violación a la ley.
Estos casos reflejan la creciente preocupación por la ética y la transparencia en el Congreso. La Comisión de Ética tiene la responsabilidad de evaluar las pruebas y determinar las sanciones correspondientes, lo que marcará un precedente importante en la lucha contra la corrupción y las malas prácticas dentro del ámbito legislativo.