Un informe periodístico de Punto Final, reveló que Isabel Cajo Salvador, ex trabajadora del Congreso de la República, está siendo investigada por su posible implicación en una red de proxenetismo que operaría dentro de la institución. Cajo, quien comenzó su trabajo en abril de 2024, pasó por diversas oficinas parlamentarias, lo que generó dudas sobre su rol real en cada una de ellas.
Cajo comenzó ganando casi 4,000 soles al trabajar en el área de administración de bienes, y luego pasó a un cargo de 8,000 soles en la oficina de Legal y Constitucional. Finalmente, fue contratada por el congresista Edwin Martínez, quien afirmó que solo quería ayudarla. Sin embargo, la falsificación de fechas en su CV fue detectada por Recursos Humanos meses después de su ingreso, levantando serias dudas sobre su contratación.
La omisión de verificar los documentos ha puesto en evidencia fallas en el control interno del Congreso. Aunque Martínez asegura que no sabía sobre la falsificación, esto añade más preguntas sobre el proceso de contratación de empleados en el Parlamento.
Recientemente, el medio reveló detalles alarmantes sobre su contratación y los documentos falsificados que presentó para obtener su puesto, lo que agrava su situación dentro de la investigación. Este caso se suma al escándalo de la red de proxenetismo en el Congreso, que también involucra el asesinato de Andrea Vidal, otra joven vinculada al caso.