Politólogo Eduardo Dargent, historiadora Carmen McEvoy y antropólogo Javier Torres analizan el Bicentenario desde el mítico balcón. El sol es igual de implacable.
Politólogo Eduardo Dargent, historiadora Carmen McEvoy y antropólogo Javier Torres analizan el Bicentenario desde el mítico balcón. El sol es igual de implacable.
Edición 2586: Miércoles, 17 de Abril de 2019

Sueltos en Plaza

Por: Carlos Cabanillas | Primera edición de Plaza Caretas, serie de balconazos mini documentales con la mira en Palacio de Gobierno, aborda el Bicentenario.

Politólogo Eduardo Dargent, historiadora Carmen McEvoy y antropólogo Javier Torres analizan el Bicentenario desde el mítico balcón. El sol es igual de implacable.
Politólogo Eduardo Dargent, historiadora Carmen McEvoy y antropólogo Javier Torres analizan el Bicentenario desde el mítico balcón. El sol es igual de implacable.

“Esta República no ha tenido empresarios que apuesten por ella”, dice el antropólogo Javier Torres Seoane, ante la cámara del documentalista Roberto Baratti. La pregunta de los periodistas Enrique Chávez y Carlos Cabanillas se caía de madura: ¿cuál es el país que está llegando al Bicentenario? “Tuvimos las ideas, los valores y la ética, pero nadie se compró ese proyecto”, concluye. El politólogo Eduardo Dargent aprueba con la cabeza y la historiadora Carmen McEvoy se anima a complementar.

De la épica retórica velasquista al vocabulario ciudadano de Paniagua.
De la épica retórica velasquista al vocabulario ciudadano de Paniagua.

No tuvimos una élite económica pero sí una élite intelectual que tuvo un sueño, y creo que esa fue nuestra fuerza”, explica McEvoy. “Esa primera generación de republicanos, esa élite ilustrada desgajada de un hinterland económico, como dijo Basadre, no pensaba en términos prácticos sino que pensaba en términos éticos, una palabra que quizá no ayude mucho en política. Ésa fue la mesocracia que toma la posta de la aristocracia que Monteagudo deportó, de esos 10 mil ricos que conformaban la infraestructura económica. Entonces el desafío para esa primera generación fue no tener un hinterland económico, a diferencia de los planters americanos, los financistas de Nueva York o los esclavistas del sur. Pero ese fue sueño fue potente y viajó por todo el siglo XIX. ¿Qué tipo de República quiere un profesor de San Marcos o Toribio Rodríguez de Mendoza?”

McEvoy preside la Comisión Bicentenario. Planean recuperar sitios históricos, hacer cabildos y conferencias, publicar colecciones de li  bros y una saga sobre los constructores del Perú.
McEvoy preside la Comisión Bicentenario. Planean recuperar sitios históricos, hacer cabildos y conferencias, publicar colecciones de li  bros y una saga sobre los constructores del Perú.

ED: ¿Cómo llegamos al Bicentenario? Pues tenemos deficiencias que son muy graves y que se arrastran desde los ochenta. Nuestra convivencia social, nuestro sentido de comunidad y nuestra más agresiva informalidad. Más allá de las virtudes del manejo macro de los noventa, hubo una especie de ninguneo que llevó a que no haya una planificación. Por oponerte al despilfarro de obras de los ochenta terminas los noventa con una especie de gran anti planificador que es el MEF. Y de repente llegaron los dos mil, y si bien el modelo consiguió traer inversión, nadie se preguntó qué hacer con toda esa plata. Y ahí entró de nuevo la corrupción.

Leguía: reconstrucción post guerra, alianza con el gran capital y obra pública.
Leguía: reconstrucción post guerra, alianza con el gran capital y obra pública.

JT: Somos este rompecabezas que no terminamos de construir, de armarse. Y estando fuera todos sentimos que somos parte de un colectivo, pero al final, estando adentro, llamamos al monseñor Cabrejos o Barreto para que resuelvan un conflicto en pleno estado laico. Somos profundamente clasificatorios y todavía te preguntan ¿en qué colegio estudiaste? Ahora sentimos más el conflicto social porque ya estamos en todo el territorio, todo se mezcló ya ahora saltan estos cortocircuitos. Y claro, Paniagua lanzó este discurso cívico memorable diciendo “de nosotros, no de otros, depende”, pero también teníamos a los ex presidentes que luego estarían en su celda.

Ver la entrevista completa: Plaza Caretas

CM: Cuando todo se derrumba con los vladivideos Paniagua reinstala el vocabulario ciudadano interrumpido que venía del siglo XIX y del inacabado tránsito a la democracia del que hablaba Basadre.

Ese gran territorio del que hablas obligó al Estado a negociar con los caudillos de cada zona. Y son esos caudillos los que crearon la cultura de la guerra que acabó con la cultura del diálogo que era la política del civilismo.

Túpac Amaru fue una figura recurrente en la narrativa reivindicatoria del Sesquicentenario.
Túpac Amaru fue una figura recurrente en la narrativa reivindicatoria del Sesquicentenario.

ED: Recordando un poco a Julio Cotler, durante esos años en los que en otros países se asentó la economía de los dirigentes, acá nos cayó la guerra con Chile. Eso destruyó el capital productivo nacional de los ingenios modernos y la caída de ese imperio. Una pérdida que terminó promoviendo el ingreso de capital extranjero con mucha fuerza. Y esa nueva relación política con el capital es lo que, en ausencia de un espacio nacional de desarrollo agrícola, termina desencadenando lo que sería durante el siglo XX el nacimiento del APRA, por ejemplo.

JT: Ahí están las batallas del siglo XX, la del APRA con el ejército que no fue poca cosa, la de Sendero Luminoso con el Estado. Son procesos de demolición que pretenden empezar de cero. Ahora, pensaba en las dos grandes celebraciones anteriores, la del Centenario con Leguía en alianza con el gran capital y la del Sesquicentenario con el estado velasquista. ¿Qué proyecto vamos a celebrar el 2021-2024?

Eduardo Dargent: planificar y educar.
Eduardo Dargent: planificar y educar.

CM: Yo creo que es el tema de la materialidad de la República. El Perú es el país de la contingencia porque en el XIX un caudillo tenía que prever todos los escenarios ante la guerra. El reto es cómo pasar de las ideas a una República sustentada en el trabajo, una infraestructura económica que hubiera detenido esa visión del XIX del Estado como botín. Hay una frase que me gusta: la construcción del Estado por parches. Y probablemente unos están mejor articulados que otros.

ED: El reto del Bicentenario, si quieres, es superar el trauma de los ochenta. Y el tema de la educación. Es impresionante lo que una familia gasta en mandar a su hijo a estudiar. Lo veo en la PUCP.

CM: Eso te demuestra que el sueño sí es real, que la gente piensa que si tú estudias vas a salir adelante. Ahí surge la rabia con el congresista que es ajeno a la realidad y dice que no le alcanza su sueldo. El Estado debe buscar el bienestar en la vida cotidiana. Cosas como que el tiempo de espera en un hospital sea de 15 minutos. ¿Qué partido puede estar en contra de eso?

JT: La escuela pública forma ciudadanos. Y la igualdad ante la ley es lo clave. Que la justicia rija para todos y en todo el territorio. Quizás el año que Alan García vaya preso superemos el trauma de los 80.