Para evitar violencia, Guaidó puede negociar una salida negociada con Maduro.
Para evitar violencia, Guaidó puede negociar una salida negociada con Maduro.
Edición 2576: Jueves, 7 de Febrero de 2019

Momentos Decisivos

Para evitar violencia, Guaidó puede negociar una salida negociada con Maduro.
Para evitar violencia, Guaidó puede negociar una salida negociada con Maduro.

El proceso de destrucción de la sociedad y economía  venezolanas se ha acelerado vertiginosamente en el último mes de enero de 2019. Se piensa que el proceso está en su etapa final, cargada de emociones y anhelos pero también de riesgos de extrema gravedad.

Un error o un designio puede desencadenar un caos de violencia armada imposible de controlar. Esto es lo que se trata de evitar para transitar a un proceso civilizado de restitución de las instituciones democráticas, con participación del “chavismo democrático”.

LA AYUDA HUMANITARIA

Un momento clave se desarrolla hoy: las penurias que sufre la población venezolana han sido imposibles de aliviar a través de la ayuda humanitaria ofrecida por países e instituciones, pues  Nicolás Maduro no permite su ingreso al país; considera que ella es parte de un movimiento que busca una acción militar contra su gobierno. El Alto Mando de la Fuerza Armada compartiría esa visión.

La oposición ha insistido en recabar esa ayuda y numerosos países e instituciones están contribuyendo a reunirla. Se han identificado tres puntos en los cuales ella será reunida: Cúcuta, en la frontera de Colombia con Venezuela; en Brasil y en una isla del Caribe a determinar. Se informa que en la región de Cúcuta se ha producido desplazamiento de tropas a ambos lados de la frontera.

El presidente encargado Juan Guaidó ha ordenado a la Fuerza Armada que permita el ingreso de esa ayuda humanitaria y que colabore con su distribución. Con ello busca no sólo satisfacer las necesidades de la población venezolana sino provocar una ruptura en el seno de los militares entre los que apoyan al gobierno de Maduro y los que obedecerían a los reclamos de la población y del nuevo gobierno de Guaidó. Es un drama en pleno desarrollo.

MADURO ACORRALADO

Después de años de negarse, Estados Unidos, luego del juramento de Guaidó, decidió cortar el flujo de dólares entregados a Venezuela por concepto de importaciones de petróleo y por la operación de CITGO, empresa de distribución de combustibles que depende de PDVESA. Estados Unidos decidió depositar los fondos en una cuenta que depende de Guaidó y a la cual Maduro no tiene acceso. Parecería el apretón final.

Maduro, por su parte, no consigue que nadie le preste dinero, pues está en default en sus deudas y ni siquiera puede cumplir con las obligaciones de pago de la deuda con China (alrededor de US$ 60.000 millones) y con Rusia (US$17.000 millones). Ante ello, ha tratado de echar mano de US$ 1.200 millones en oro depositados en el Banco de Inglaterra, el cual requirió que la entrega fuese autorizada por la Asamblea Nacional. Nada.

Se informa también que Maduro habría retirado oro del Banco Central de Venezuela para abonar una amortización con Rusia por US$ 800 millones y se especulo que esa cantidad de oro partiría hacia Rusia en el avión que espera desde hace días en el aeropuerto de Maiquetía.

¿DE NUEVO EL DIÁLOGO?

Ante la carencia de efectivo, Maduro parece haberse dirigido al Espíritu Santo a través de su representante en la Tierra: el siempre dispuesto papa Francisco, quien, con astucia jesuítica, afirmó que podría mediar entre las partes, como le solicitó Maduro en una carta, solo si el gobierno y la oposición se lo solicitaran. La oposición ha sido tajante: la hora de los diálogos se terminó frente al fracaso de varios intentos que beneficiaron solo a Maduro, uno de los cuales involucró al propio Francisco.

El tema, sin embargo, no está agotado. El 7 de febrero se reunirá un grupo de países en Montevideo, a instancias de Uruguay y México, para explorar la solución a través del diálogo de la crisis venezolana. Concurrirán países caribeños del CARICOM y Bolivia. También la Unión Europea, 19 de cuyos miembros reconocieron a Guaidó, ha propuesto la conformación de un “grupo de contacto” para explorar la posibilidad de llegar a una solución “pacífica y democrática” de la crisis. Han tratado de alejarse de la posibilidad de uso de la fuerza militar por parte de Donald Trump que, de hacerlo, desencadenaría una catástrofe.

En nuestra opinión (CARETAS 2575) México y Uruguay podrían jugar un papel constructivo en la medida que lograran negociar con Maduro y Guaidó las condiciones de la salida del poder de aquel. Ya Guaidó anunció una amnistía para Maduro y otros jerarcas.

La situación de Maduro es insostenible y un colapso podría llevar al caos que se desea evitar. La salida del poder es de una complejidad que exige cuidadosa consideración.