Modelo Kimberly Sue, de 23 años y adicta al gimnasio, se refresca con un trago en Tunay Bar.
Modelo Kimberly Sue, de 23 años y adicta al gimnasio, se refresca con un trago en Tunay Bar.
Edición 2468: Miércoles, 21 de Diciembre de 2016

Travesía de Extrabares

Escribe: Aldo Vela Carrillo | Recorrido por las disímiles ofertas cocteleras de la capital muestra el estado actual de los destilados nacionales.

Modelo Kimberly Sue, de 23 años y adicta al gimnasio, se refresca con un trago en Tunay Bar.
Modelo Kimberly Sue, de 23 años y adicta al gimnasio, se refresca con un trago en Tunay Bar.

Capitana e Italia Picante, algunas propuestas Thalía Talavera en Sibaris.
Capitana e Italia Picante, algunas propuestas Thalía Talavera en Sibaris.
Hace un año, Fernando Meléndez, en un pequeño local signado con el número 3854, abrió Chino Meléndez, Caballero de la Barra.  Allí,  con la secreta esperanza de sentar el magisterio de un bar pisquero, prepara con entusiasmo cócteles que son insignias para la devoción: Pisco Sour, Chilcano tradicional, Pisco Punch y Capitán. Para ello se vale de un arsenal de marcas de absoluta garantía: Cholo Matías, Paca, Sotelo, Campo de Encanto entre las más socorridas en una lista que supera la centena.

“Lo de bar temático, que es lo que quiero hacer, es porque solo vendemos pisco de calidad. En otros locales que venden pisco, también ofrecen cerveza y vino. Ya es otra cosa”, se jacta con orgullo Meléndez, consciente de su último reducto.

El Piscobar, instalado en Petit Thouars 5390, Miraflores, es propiedad de Ricardo Carpio. Andar sirviendo a extranjeros mezclas que ilustren el paladar le viene por la sapiencia macerada en años de recorrer bodegas y el gusto que siente en disfrutar las uvas que el canon pisquero admite.

Destacan en sus preparaciones La Panameña, el Capitán Andino y el Jamaiquino. Los piscos que pueblan los anaqueles son básicamente de las etiquetas Cholo Matías y Torres de la Gala. Últimamente han entrado algunos ejemplares de Campo de Encanto y Ángel Negro, el magnífico uvina procedente de Lunahuaná.

Pisquero Meléndez (izq), trago del Piscobar (centro) y coctel Tunay (der).
Pisquero Meléndez (izq), trago del Piscobar (centro) y coctel Tunay (der).

En Sibaris, ubicado en la calle 28 de julio 206-B, Barranco, exactamente a la espalda de la desvencijada Biblioteca Municipal, Thalía Talavera recupera algunas recetas que le vienen de cuna y las alterna con algunas otras que aprendió de la mano de reputados bartenders.

Abrió en octubre de 2013 y desde entonces se encarga de ofrecer a su clientela nuevos y distintos sabores,incluyendo  el Capitana o el cóctel Italia Picante, que a decir de Thalía es básicamente una preparación vegetal que opera como un aperitivo ideal para el verano. Tanto más como su incursión con el ron, al que le aplica un fruto amazónico llamado lulo.

La Panameña, el Capitán Andino y el Jamaiquino, tragos creados por Ricardo Carpio, dueño del Piscobar.
La Panameña, el Capitán Andino y el Jamaiquino, tragos creados por Ricardo Carpio, dueño del Piscobar.

Tunay Bar vive en el corazón del crecimiento de las clases medias: el cono norte. Su peculiar nombre proviene del quechua, que significa “noche de alegría”. Allí el trago insignia  es el que lleva el nombre del establecimiento: Tunay, con jarabe de maracuyá especiado, pisco y vermut rosso. También ofrece cervezas artesanales y otras variedades de licor. Abierto de martes a domingo, ofrece temáticas diferentes para cada día de la semana: karaoke, noche de chicas y jueves de rock.

De todos los colores y hacia todos los bolsillos, la coctelería de raigambre nativa pasa por un momento decisivo, en el que se definen sus tendencias, pero donde se establece su identidad. Proceso al que por ventura estamos invitados todos. ¡Salud por eso!
 




Patas en Escaparate. El comercio virtual llegó a las calles. Pilsen Callao acaba de instalar en la Estación Central del Metropolitano la Vitrina de la Amistad, con la cual buscan promover la Tienda Pilsen y exhibir los productos a la venta en esa plataforma digital. Polos, gorros y otras mercancías son exhibidos por desenfadados monigotes que representan a los amigos con los que se acostumbra tomar unas cervezas los jueves por la noche. No es un escaparate de moda, es un altar para los “patas” de toda la vida.