Fiesta de la vendimia con pisada, baile y elección de reina.
Fiesta de la vendimia con pisada, baile y elección de reina.
Edición 2582: Jueves, 21 de Marzo de 2019

Entre Pisco y Nasca

Escribe: Fernanda Milla de León | La Ruta de los Lagares 2019 pisa fuerte. Un renovado concepto de turismo enológico en cuatro puntos de Ica y Nasca.

Fiesta de la vendimia con pisada, baile y elección de reina.
Fiesta de la vendimia con pisada, baile y elección de reina.

El candente sol iqueño y la bebida bandera del Perú maridan perfectamente. Eso  se hace evidente en la ruta pisquera alternativa Entre Pisco y Nasca, encabezada por Alan Watkins. Este remozado concepto turístico enfocado en las zonas de producción vinícola es una aventura de enoturismo. Como su nombre lo dice, la ruta inicia en Pisco y termina en Nasca, pasando por los viñedos, bodegas, restaurantes y hospedajes de cuatro puntos clave. “Es una forma de ayudar a los productores de pisco con un ingreso adicional, para poder sobrellevar la industria”, señala Watkins, quien es también presidente de la Asociación de Productores de Pisco y Uva de Nasca (APPUNASCA). “Hay mucha competencia, la venta sola ya no es rentable”, agrega.

Soldi conserva tradicionales botijas. Derecha, “estos son los meses de más arduo trabajo”, señala Alan Watkins desde su viñedo.
Soldi conserva tradicionales botijas. Derecha, “estos son los meses de más arduo trabajo”, señala Alan Watkins desde su viñedo.

La ruta empieza con la bodega Huarangal, en Pisco. “La calidad de los piscos depende de la calidad de las uvas”, explica Claudio Soldi, quien utiliza exclusivamente la variedad quebranta para su producción. El iqueño de nacimiento adquirió sus tierras en la década del ’80 y empezó a trabajarlas desde cero. “Esto estaba abandonado”, recuerda. Dos fenómenos de El Niño lo forzaron a vender las 30 hectáreas de olivo que tenía y, ya casi llegando al 2000, empezó a construir su bodega. Ahora Soldi importa las uvas pisqueras desde Ica. Su predilección por la quebranta entre las cinco variedades de uva pisquera que hay (completadas con la italia, moscatel, torontel y albilla) demuestran sus gustos personales. Las botijas esparcidas por el jardín y el alambique de cobre reflejan el espíritu tradicional y artesanal del local. “Tenemos torontel, acholado, quebranta y nuestra selección de mostos verdes”, señala Soldi. Cuenta también con una pequeña cantidad de mistelas y vinos, “pero para consumo propio”, finaliza.

“Tenemos una oferta turística completa”, señala Jason Astete desde su arenero.
“Tenemos una oferta turística completa”, señala Jason Astete desde su arenero.

La siguiente parada en la Panamericana Sur es la bodega Villacurí, de Jason Astete. “Empezamos en el 2007 y hemos crecido a pasos agigantados”, señala. La experiencia no se limita a degustar piscos. El restaurante La Pampa, la bodega, la chacra Buena Cosecha, el tour por las dunas y la práctica de sandboard son otros de los atractivos del lugar. “La idea es hacer un tour completo”, resalta el ingeniero, quien propone acompañar la aventura con su marca Buena Cosecha. Como si eso no fuera poco, Astete produce y exporta aceite de jojoba y una versión del clásico capitán. “Si vas a hacer pisco solo, quiebras”, indica.

Pisa de uvas.
Pisa de uvas.

Continuamos la ruta con la Finca 314, una de las más antiguas de la capital iqueña. “La bodega data del año de la independencia”, señala Enrique Vásquez, encargado de la finca en la ausencia de la dueña, Carmen Moquillaza. Ella decidió convertirlo en negocio el 2013 y “recién en enero del 2017 empezaron a vender su pisco”, indica Vásquez. “Desde el 2018 pertenecemos a la Marca Perú”. Entre sus piscos se encuentran Don Reynaldo, Etelvina, Fa y Rosa Victoria. “Nuestros piscos tienen 7.6 kg de uva por litro, y los mosto verdes entre 19 y 20 kg”, indica el chalaco. La Finca 314 ofrece maridajes, almuerzos y cenas. “Pero tenemos planeado construir bungalows para los que deseen hacer la ruta completa”, añade Vásquez.  

El recorrido finaliza en el Wasipunko Eco-Lodge, en Nasca. Construido por su madre, la señora Olivia Watkins, hace más de 30 años, el lodge cuenta con 14 habitaciones. “Contamos con 6.5 hectáreas de la variedad quebranta”, calcula Watkins. Su pisco es exclusivamente para sus huéspedes.

Esta novel ruta de menos de un año se puede maridar con un sobrevuelo para ver las Líneas de Nasca o un paseo por los antiguos sistemas hidráulicos de la cultura Nasca. Así se arma un combo aventurero para el más osado paladar.

Enrique Vásquez presenta los piscos de Finca 314.
Enrique Vásquez presenta los piscos de Finca 314.

Astete muestra alambique de cobre.
Astete muestra alambique de cobre.