Kukuli Morante (Jackeline Beltrán) y Miguel Iza (Vladimiro Montesinos). “Hubo escenas fuertes y Miguel ha sido muy profesional”, cuenta la actriz. Abajo: póster de la cinta.
Kukuli Morante (Jackeline Beltrán) y Miguel Iza (Vladimiro Montesinos). “Hubo escenas fuertes y Miguel ha sido muy profesional”, cuenta la actriz. Abajo: póster de la cinta.
Edición 2552: Jueves, 16 de Agosto de 2018

La Mordaza del ‘Doc’

Escribe: Jaro Adrianzén | Caiga quien Caiga, de Eduardo Guillot. La película peruana que Vladimiro Montesinos no quiere ver.

Kukuli Morante (Jackeline Beltrán) y Miguel Iza (Vladimiro Montesinos). “Hubo escenas fuertes y Miguel ha sido muy profesional”, cuenta la actriz. Abajo: póster de la cinta.
Kukuli Morante (Jackeline Beltrán) y Miguel Iza (Vladimiro Montesinos). “Hubo escenas fuertes y Miguel ha sido muy profesional”, cuenta la actriz. Abajo: póster de la cinta.

El principio de mercadeo es irrefutable: toda publicidad es buena publicidad. Así llegue en forma de carta notarial. El 25 de julio pasado Eduardo Guillot (58), director de Caiga quien Caiga, la película peruana que narra la caída de Vladimiro Montesinos, recibió una misiva notarial de Estela Valdivia, la abogada del ‘Doc’. Allí la letrada le exigió que la cinta “no se difunda”. Pero el filme estrenará el próximo 23 de agosto a nivel nacional, cortesía de un premio de distribución del Ministerio de Cultura. La reacción de Montesinos fue un espaldarazo extra de popularidad para la cinta. Y un reflejo de los intentos fujimoristas por editar la historia a su conveniencia, como evidenciaron la polémica en el LUM y el proyecto parlamentario para construir el ‘parque de la memoria’.

Póster de la cinta. Derecha, Eduardo Guillot: “Nos basamos en un libro que no tuvo ningún juicio”.
Póster de la cinta. Derecha, Eduardo Guillot: “Nos basamos en un libro que no tuvo ningún juicio”.

La cinta se centra en las peripecias que pasó la procuraduría ad hoc que se instaló en el año 2000 para investigar los casos de corrupción de la dictadura fujimontesinista. El thriller político (y criollo) tiene escenas que recrean la masacre en Barrios Altos y los ‘vladivideos’. También aparece un insospechado actor encarnando a Alberto Fujimori. Pero el eje principal enfrenta a Eduardo Camino (José Ugaz) y Miguel Iza (Vladimiro Montesinos). A este último se le tuvo que rapar la cabeza varias veces para imitar la calvicie del ex asesor presidencial y colocar distintas prótesis para cambiar su contextura. También trabajó con Guillot en el acertado acento arequipeño que se escucha en el tráiler de la película, en la que compartió set con Kukuli Morante (Jackie Beltrán), Jackelyn Vásquez (Matilde Pinchi Pinchi) y Alejandra Guerra (Laura Bozzo), las mujeres del ‘Doc’.

“Por supuesto que quise buscarla, pero desistí porque la película no es sobre Matilde Pinchi Pinchi”, cuenta Vásquez. Kukuli Morante estuvo tentada de entrevistarse con Jackie Beltrán, pero al final se limitó al guion. “De las mujeres que han participado en la vida de Montesinos, ella fue la única leal”, sostiene. El papel de Alejandra Guerra provocó que Laura Bozzo le enviara una carta notarial a Guillot para que “rectifique y retire de forma inmediata las imágenes sobre mi persona”. El filme “aborda a Laura desde la parte mediática y la manera en que manipulaba las historias para generar rating”, aclara.

Estela Valdivia, abogada del ‘Doc”.
Estela Valdivia, abogada del ‘Doc”.

“Nosotros estamos basados en el libro que escribió José Ugaz, una obra que no ha tenido ningún juicio”, explica Guillot sobre su primer estreno cinematográfico (su otra película, El Viaje de Heraud, está a un 90% y estaría lista el próximo año). En su respuesta a la carta de Estela Valdivia, Guillot responde a la presunta vulneración que Caiga quien Caiga hace del derecho constitucional de Montesinos a “la intimidad personal y familiar” (art. 14 y 15 del Código Civil). Guillot argumenta que la película “no es una biografía de su poderdante (Montesinos), es una adaptación ficcionada de una obra literaria”. Y agrega que “el derecho de imagen no puede ser invocado cuando ésta ha sido expuesta voluntariamente por su titular en hechos de interés general que han sido de público conocimiento y debate”.  Sobre él también pesa la amenaza de una denuncia penal. Pero por el momento está enfocado en que la película haga su propio camino. El público emitirá el veredicto final.

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