Al decir del propio Francisco el fervor y la afluencia de católicos superó en el Perú todas las expectativas. Quizá un resarcimiento a la relativa frialdad de los chilenos.
Al decir del propio Francisco el fervor y la afluencia de católicos superó en el Perú todas las expectativas. Quizá un resarcimiento a la relativa frialdad de los chilenos.
Edición 2523: Jueves, 25 de Enero de 2018

La Gran Misa del Siglo

Escribe: Julio Heredia | En cuatro fechas febriles el Papa congregó multitudes en tres ciudades peruanas y dejó potentes mensajes político-religiosos.

Al decir del propio Francisco el fervor y la afluencia de católicos superó en el Perú todas las expectativas. Quizá un resarcimiento a la relativa frialdad de los chilenos.
Al decir del propio Francisco el fervor y la afluencia de católicos superó en el Perú todas las expectativas. Quizá un resarcimiento a la relativa frialdad de los chilenos.

No era cinco de la tarde y ya estaba Francisco sobre la arena. En lo que pareció un hábito inconfeso, el  papa Bergoglio llegó a sus citas antes de la hora pactada. Para el ángelus vespertino, mucho antes de las 6, estaba ya ante la desproporcionada efigie en concreto de la Virgen del Inmaculado Corazón de María, al final de la Brasil, donde los alcaldes de Lima, de San Miguel y de Magdalena –impactados y empapados por el sopor veraniego– se le acercaban prestos y contritos para entregarle llaves y pedirle, en monosílabos, bendiciones.

No solo hubo fervor sino también euforia intergeneracional.
No solo hubo fervor sino también euforia intergeneracional.

Así se adentraba ese jueves 18 de enero, día de Lima, en papamóvil el papa Francisco en nuestras calles volcadas a su paso y, al salir, el domingo 21 al anochecer, seguramente llevaba en si una dimensión ampliada de un ser humano globalizado pero terco en su identificación con lo divino. Fue una revelación para nosotros mismos, ciudadanos de un país al parecer inconexo en sus niveles culturales y económicos, cuya religiosidad se ha confirmado, sin embargo –si no consensual– abrumadoramente mayoritaria. Será quizá que así se expresa (en ritos y en visiones míticas y celestes) una sociedad arcaica y realista por su historia cuyo sedimento viene de lejos, de mucho más lejos que lo hispano y lo cristiano.

No faltaron algunos percances atendidos a tiempo.
No faltaron algunos percances atendidos a tiempo.

Para el ‘sucesor de Pedro’ la caza de hombres no ha sido aquí difícil. Francisco ha debido desear una feligresía así de fervorosa en el resto del planeta. Pero no es que se haya quedado complacido en la emotividad del sincretismo folklórico. Este Papa que aunque de sangre europea, ha salido de los barrios populares de una ciudad sudamericana, ha aterrizado con envidiable fineza de líder de masas su discurso doctrinal en respuestas tangibles que dan en el blanco de los apremios sociales.

Y el amor fue a misa. El papa Francisco empatizó con los jóvenes y se metió al bolsillo a  los ancianos.
Y el amor fue a misa. El papa Francisco empatizó con los jóvenes y se metió al bolsillo a  los ancianos.
AMAZONÍA

Sin duda su mensaje amazónico ha sido lo más trascendente de su mensaje, dada la coyuntura planetaria angustiada por el cambio climático y la depredación de la Tierra: El reconocimiento de estos pueblos —que nunca pueden ser considerados una minoría, sino auténticos interlocutores— así como de todos los pueblos originarios, nos recuerda que no somos los poseedores absolutos de la creación. Urge asumir el aporte esencial que le brindan a la sociedad toda, no hacer de sus culturas una idealización de un estado natural ni tampoco una especie de museo de un estilo de vida de antaño. Su cosmovisión, su sabiduría, tienen mucho que enseñarnos a quienes no pertenecemos a su cultura. Todos los esfuerzos que hagamos por mejorar la vida de los pueblos amazónicos serán siempre pocos. Si se le pretende revolucionario, el Papa actual lo sería justo por poner en tela de juicio aquella dogmática percepción de la cultura judeocristiana para la cual el hombre sería ‘el rey de la creación’.

Entonces defiende con intransigencia a la mamapacha y a sus habitantes: Es doloroso constatar cómo hay algunos que quieren apagar esta certeza y volver a Madre de Dios una tierra anónima, sin hijos, una tierra infecunda. Un lugar fácil de comercializar y explotar. Por eso nos hace bien repetir en nuestras casas, comunidades y en lo hondo del corazón de cada uno: ¡Esta no es una tierra huérfana! ¡Tiene Madre!

Y finalmente las estimaciones oficiales establecen que al menos un millón cuatrocientos mil personas asistieron a la misa papal en Las Palmas, todo un récord mundial.
Y finalmente las estimaciones oficiales establecen que al menos un millón cuatrocientos mil personas asistieron a la misa papal en Las Palmas, todo un récord mundial.

PALACIO

Y ante el Presidente y los políticos resalta a Arguedas y a Basadre, nada menos: Y así forjar un Perú que tenga espacio para ‘todas las sangres’, en el que pueda realizarse «la promesa de la vida peruana». Y sigue: Perú engendró santos que han abierto caminos de fe para todo el continente americano; y por nombrar tan solo a uno, como Martín de Porres, hijo de dos culturas, mostró la fuerza y la riqueza que nace en las personas cuando se concentran en el amor. Corrupción no: «Unidos para defender la esperanza», implica mayor cultura de la transparencia entre entidades públicas, sector privado y sociedad civil, y no excluyo a las organizaciones eclesiásticas. Nadie puede resultar ajeno a este proceso; la corrupción es evitable.

“Mirarse al espejo para reirse de sí mismos”, recomendó a los curas.
“Mirarse al espejo para reirse de sí mismos”, recomendó a los curas.
TRUJILLO

Francisco reivindica y defiende a la mujer: Mirando a las madres y a las abuelas, quiero invitarlos a luchar contra una plaga que afecta a nuestro continente americano: los numerosos casos de feminicidio. Y son muchas las situaciones de violencia que quedan silenciadas detrás de tantas paredes. Los invito a luchar contra esta fuente de sufrimiento pidiendo que se promueva una legislación y una cultura de repudio a toda forma de violencia.

EN EL COLEGIO SEMINARIO

¿Qué tipo de curas y obispos para hoy?: Y no olvido que esta tierra vio morir, misionando —no sentado detrás de un escritorio— a santo Toribio de Mogrovejo, patrono del episcopado latinoamericano. Y todo esto nos lleva a mirar hacia nuestras raíces... Sin raíces no hay flores, no hay frutos. Decía un poeta que “todo lo que el árbol tiene de florido le viene de lo que tiene de soterrado”, las raíces. Nuestras vocaciones tendrán siempre esa doble dimensión: raíces en la tierra y corazón en el cielo.

LAS PALMAS

En la babilónica Lima, cercada de barriadas: El Señor se pone en camino: va a Nínive, a Galilea… a Lima, a Trujillo, a Puerto Maldonado… aquí viene el Señor. Se pone en movimiento para entrar en nuestra historia personal y concreta. Lo hemos celebrado hace poco: es el Emmanuel, el Dios que quiere estar siempre con nosotros. Sí, aquí en Lima, o en donde estés viviendo, en la vida cotidiana del trabajo rutinario, en la educación esperanzadora de los hijos, entre tus anhelos y desvelos; en la intimidad del hogar y en el ruido ensordecedor de nuestras ciudades.

Exige al clero evitar la división, admite al pecador pero no al corrupto, al católico mirarse en el sufriente. Y ante las monjitas “chismosas” pero custodias del Señor de los Milagros, pide finalmente de manera conmovedora: Recen por la Iglesia, recen por los pastores, por los consagrados, por las familias, por los que sufren, por los que hacen daño y destruyen tanta gente, por los que explotan a sus hermanos… Y por favor, siguiendo con la lista de pecadores, no se olviden de rezar por mí.                                

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