Contra lo que se piensa, Rosa fue una mujer involucrada en la realidad social. Derecha, rostro reconstruido de la santa.
Contra lo que se piensa, Rosa fue una mujer involucrada en la realidad social. Derecha, rostro reconstruido de la santa.
Edición 2521: Jueves, 11 de Enero de 2018

Santa Rosa Actualizada

La primera santa de América fue una mujer de servicio identificada con los indios, los negros, los enfermos y los pobres.

Contra lo que se piensa, Rosa fue una mujer involucrada en la realidad social. Derecha, rostro reconstruido de la santa.
Contra lo que se piensa, Rosa fue una mujer involucrada en la realidad social. Derecha, rostro reconstruido de la santa.

La imagen de esa mujer en trance que hablaba con los pajaritos, se flagelaba enclaustrada en su propia casa y llevaba una pesada cadena al cinto –cuya llave arrojó a un pozo para mayor dramatismo– se ha apoderado del imaginario colectivo y ha hecho de Santa Rosa un icono un tanto incómodo de nuestra religiosidad y una figura tutelar de la Lima colonial puesta en tela de juicio.

Esa imagen limítrofe se la debemos al padre Hansen, su primer biógrafo, nos advierte el sacerdote Carlos Castillo Mattasoglio, teólogo y sociólogo, cuya investigación –como la de otros estudiosos contemporáneos– nos revela a una mujer de alma efectivamente celestial, pero de muy sensata identificación con su realidad. “Al estudiar a lo largo de los años el caso de Rosa de Lima se abordaba elementos al parecer incongruentes con la fe cristiana –dice Castillo Mattasoglio–  pero cuando se entendió a Rosa como una mística, se dio algunos pasos en favor de su comprensión cabal, puesto que el místico es una suerte de sensor de Dios, es como un artista, como un músico que solo por inspiración y por enamoramiento logra asumir su vida”. Rosa es eso, una criolla sensibilísima que desde niña manifestó una pasión por la cruz heredada de su abuela.

“Santa Rosa de Lima, miradas desde el cuarto centenario”, es un libro, un conjunto de trabajos que presentan novedosos ángulos de la vida y dimensión de la santa limeña. Esa imagen renovada de Rosa da dinamismo a un cristianismo mucho más comprometido y profundamente enraizado en la mística.

Su última morada y reveladores estudios del Padre Carlos Castillo.
Su última morada y reveladores estudios del Padre Carlos Castillo.

“Por primera vez, publicamos fotos de cuatro de sus escritos, son dos folios: uno, las mercedes; y el otro, la escalera al cielo. No son dibujos sino una suerte de origami, de trabajo manual adolescente. Bajo la forma de corazones, se muestra en ellos lo que para Rosa fue lo central de su camino de fe. En el primero aparecen los tres pasos fundamentales de su vida: En el primer corazón, manifiesta que Jesús le envió una lanza de acero y se escondió; en el segundo, el Niño Jesús viene a habitar en su corazón y la hace desbocarse en acciones de servicio; y en el tercero, Vuela para Dios, se encuentra con Él definitivamente. Y luego hay trece pasos, que según ella evocan experiencias que vivió guiada solo por el Señor, lo cual da pie a la excelente hipótesis de que Rosa identificó la cruz en la vida concreta de la gente”.

Su camino místico ilustrado por ella misma con utensilios de uso campesino.
Su camino místico ilustrado por ella misma con utensilios de uso campesino.
Nos explica el padre Castillo que “Su esposo, Jesús, es un minero cantero, indio”, como los que vio en Quives, donde pasó ocho años y en donde su padre administraba obrajes mineros luego de haber sido arcabucero, es decir policía, del virrey Toledo. Rosa es una criolla hondamente interpelada por los indios. Lo primero es su dimensión contemplativa y la segundo su dimensión activa, muy en relación a la religiosidad dominica de contemplar para luego predicar lo contemplado. Tiene momentos de intimidad profunda con Dios aunque no estaba enclaustrada puesto que ella no era monja, era una laica que se recogía en su casa para identificarse con su Señor. Durante el proceso de beatificación le preguntaron a la india Mariana (la indiecita de su edad que le asignaron para que crecieran juntas y fuera su amiga, y que era la única que la flagelaba a pedido de la misma Rosa) si era caritativa y ella dice “Claro que era muy caritativa porque se llevaba a su casa a atacados por enfermedades espantosas sin distinguir si eran indios o negros”. Y, en efecto, convirtió una sala de su casa en una suerte de hospital donde atendía a negras parturientas.

La espigada Santa Rosa de Lima en trance del pintor peruano Francisco Laso.
La espigada Santa Rosa de Lima en trance del pintor peruano Francisco Laso.
  “Por ejemplo, se dice que dormía en una cama de púas, pues se trata en realidad de una suerte de rastrillo cuadrado que usaban los campesinos, que ella volteaba para poner su colchón encima”. Otro ejemplo es esa cadena que porta y que llevaban solo los indios mitayos y los esclavos negros. “La cadena que portó es significativa, pues Jesús no aparece nunca con cadenas en los evangelios, ella lo hace por identificación con los esclavos negros y los indios mitayos a quienes se las colocaban”, nos aclara Castillo.

Es el caso que esto diseñó y dibujo estos corazones y escribió en paralelo a una biografía que envió a Madrid y se perdió. Es decir, podemos tener la esperanza de que aparezca alguna vez. Allí deben estar las experiencias a las que se refiere. Cuando en Quives su madre quiere ponerla a ayudar a su padre en los obrajes, ella se niega diciéndole que “Esos metales son mentirosos porque no tienen el oro de la virtud y se producen con muchos achaques”. Porque ella veía cómo los indios debían usar el mercurio y el deterioro que les causaba. “Pues antes como ahora, no importa si se es de derecha o de izquierda, la condición sustancial del cristiano es identificarse con el pobre, con el marginado”, concluye el padre Castillo. 

El Papa recibirá en primicia las fotos de los origami de Rosa de Lima.
El Papa recibirá en primicia las fotos de los origami de Rosa de Lima.

Loading...