Más de 400 kilos de explosivos estallaron la noche del 16 de julio de 1992.
Más de 400 kilos de explosivos estallaron la noche del 16 de julio de 1992.
Edición 2496: Jueves, 13 de Julio de 2017

Tarata en la Retina

En pleno juicio a cúpula senderista, se cumplen 25 años del atentado terrorista en Miraflores. Hablan los sobrevivientes.

Más de 400 kilos de explosivos estallaron la noche del 16 de julio de 1992.
Más de 400 kilos de explosivos estallaron la noche del 16 de julio de 1992.

Era noche de jueves y el cine El Pacífico estrenaba Un Perro Llamado Beethoven. Las calles miraflorinas eran un hervidero de gente que apuraba el paso para llegar a casa antes del toque de queda. El terrorismo sometía a la nación. Y alrededor de las 9 y 30 p.m. de aquel 16 de julio de 1992, un coche bomba explotó en la cuadra 2 de la estrecha calle Tarata. Hubo 25 muertos y más de 150 heridos.

Un agraviado fue Hernán Bazo, quien apareció en la portada de Caretas del 20 de julio de ese año.

Bazo y Chang reunidos en monumento de la reconstruida calle miraflorina. Derecha, peor que nunca. Mario Chang y anónimo personaje (izquierda) cargan a Hernán Bazo tras el atentado.
Bazo y Chang reunidos en monumento de la reconstruida calle miraflorina. Derecha, peor que nunca. Mario Chang y anónimo personaje (izquierda) cargan a Hernán Bazo tras el atentado.

“Debimos salir esa misma noche para refugiarnos en casas de amigos o familiares. No queríamos salir a la calle, cada vehículo que veíamos nos resultaba sospechoso”, recuerda. Mario Chang –con quien se reencontró en octubre del 2014 (Caretas 2358)– fue uno de los que lo ayudó a ponerse a buen recaudo. “Estaba reunido con amigos de la Unidad de Bomberos 28 cuando escuchamos el bombazo. No soy bombero pero siempre iba a visitarlos y ese día mi visita coincidió con el atentado”, rememora.

Guzmán niega autoría del ataque.
Guzmán niega autoría del ataque.

Por su parte, Miriam Sánchez (50) trabaja en Tarata desde hace 30 años. Aún instalada en su puesto de ropa, conserva el banquillo sobre el que estaba parada al momento de la explosión. Recuerda que tras salir disparada por la fuerza de la bomba –lo que le dejó hematomas que tienen a su vida en vilo hasta hoy–, sostuvo la pierna amputada de una niña.

Hubo daños 300 metros a la redonda. 360 familias resultaron damnificadas.
Hubo daños 300 metros a la redonda. 360 familias resultaron damnificadas.
Era de Vanessa Quiroga (29), a quien bautizaron como la ‘niña símbolo de la paz’ (cortesía de la periodista Anel Townsend). “A mí siempre me chocó que me dijeran heroína de Tarata, ¿heroína por qué?”, cuenta. Por su corta edad, no recuerda después de cuánto regresó a Miraflores, pero hoy ella y su hermana viven de las ganancias del puesto que heredaron.

El pasado 27 de junio, Abimael Guzmán se negó a responder las preguntas del Ministerio Público en el juicio que se le sigue por el atentado. Sostuvo que este fue “un monstruoso error” y alegó que “no tengo nada que ver con Tarata”. Carlos Rivera, del IDL, explica que al calificar así el atentado “pretende desvincularse”. Además, sostiene que “la fiscalía tiene muchos elementos probatorios” para acreditar que el ataque fue dirigido desde las altas esferas de Sendero. (JA)

Sobrevivientes trabajan en Tarata.
Sobrevivientes trabajan en Tarata.

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