Funeraria Malca cobró al SIS casi 1,300 sepelios, S/ 1,000 por cada uno. Pero empleado dice que no trabajan con el SIS desde hace tres años.
Funeraria Malca cobró al SIS casi 1,300 sepelios, S/ 1,000 por cada uno. Pero empleado dice que no trabajan con el SIS desde hace tres años.
Edición 2491: Jueves, 8 de Junio de 2017

La Muerte del SIS

Por: Enrique Chávez-Silvia Crespo | S/ 700 MILLONES. Por lo menos esa es la cifra de deuda del SIS cuestionada. Edmundo Beteta expuso malos manejos y corrupción estratosférica en el SIS. Por eso vino la presión que lo sacó del puesto.

Funeraria Malca cobró al SIS casi 1,300 sepelios, S/ 1,000 por cada uno. Pero empleado dice que no trabajan con el SIS desde hace tres años.
Funeraria Malca cobró al SIS casi 1,300 sepelios, S/ 1,000 por cada uno. Pero empleado dice que no trabajan con el SIS desde hace tres años.

El miércoles 17 de mayo, siete días antes de ser cesado como jefe del Seguro Integral de Salud (SIS), Edmundo Beteta fue invitado a la Comisión de Salud del Congreso para que expusiera sobre la reorganización del SIS, su situación financiera y la propuesta de solución.

Acudió a la cita con más de 70 diapositivas pero se dio con la sorpresa de que le darían 10 minutos para intervenir. Luego fue sometido a un interrogatorio de aproximadamente una hora por parte de los fujimoristas Segundo Tapia, Luis Humberto López Vilela y Bienvenido Ramírez. Representantes de la Federación Médica Peruana (FMP) observaban la sesión.

Las preguntas versaron sobre si era verdad que chantajeaban a las regiones, si buscaba imponer un “tarifario de la muerte” y si su asesor Guillermo Mosqueira había trabajado en clínicas privadas.
Beteta no pudo responder. El Pleno esperaba a los congresistas y la comisión acordó citarlo de nuevo el siguiente miércoles 24. Pero ese mismo día se publicó la resolución que daba por concluida su función. Lo reemplazó el médico cirujano Moisés Ernesto Rosas Febres, que se desempeñó en el SIS como profesional de racionalización de la Oficina de Planeamiento y Desarrollo entre 2003 y 2008.

Un día antes, el martes 23, Tapia anunció que iba “a plantear en la bancada” la interpelación de la ministra de Salud, Patricia García. Al día siguiente, conocido el cese de Beteta, Tapia matizó que la interpelación era más bien “cuestión de tiempo” y acusó a Beteta de haber salido por “estar envuelto en corrupción”.

Beteta venía firmando nuevos convenios con hospitales. Y lo sacaron.
Beteta venía firmando nuevos convenios con hospitales. Y lo sacaron.

Entrevistada en El Comercio el domingo 4, la ministra se refirió vagamente a la necesidad de acelerar la reforma del SIS como la razón de la salida de Beteta. Si entregar su cabeza fue el precio para bajar la presión, la tregua puede ser muy corta. El presidente de la FMP, Godofredo Talavera, sostiene sobre la controversia en el sector que “no entendemos por qué se tiene que cambiar a un subordinado. Debería salir la ministra que es la responsable”.     

INFORME DE ESCÁNDALO
El economista y académico Beteta –con experiencia reciente en el estado chileno, el MEF y Servir– llegó al SIS como consecuencia del escándalo del ex asesor presidencial Carlos Moreno, que fue sorprendido negociando el “traspaso” de pacientes del hospital Loayza a un establecimiento privado que le cobraba al SIS (“no sabes la cantidad de plata que vamos a ganar”). Y lo que Beteta encontró en el SIS fue la multiplicación de “morenos” y la corrupción. Es común dejar malograr los equipos para tercerizar los servicios y triangular servicios con médicos que trabajan en el sector público.

La emboscada vino por parte de fujimoristas Segundo Tapia, Bienvenido Ramírez y Humberto López Vilela.
La emboscada vino por parte de fujimoristas Segundo Tapia, Bienvenido Ramírez y Humberto López Vilela.

El SIS tiene aproximadamente S/ 1,400 millones de presupuesto, el 10% del sector Salud. Su función esencial es cubrir las medicinas e insumos de sus afiliados.

El informe de la comisión interventora culminado en febrero descubrió millones de soles en irregularidades, pagos no justificados y el uso discrecional del presupuesto.

No solo están los partos “practicados” a hombres y los miles de operaciones cataratas a los que se “sometieron” las mismas personas (CARETAS 2490). También los cobros por sepelios realizados por las mismas personas en numerosas ocasiones. Entre 2009 y 2016 Diana Ángela Carmona Uchuya de Flores de Loreto cobró por 4,744 sepelios, Antonio Flores García de Loreto por 1,486, Wilmer Ramírez Cachay de Lambayeque por 1436, Lorena Isern Flores de Loreto por 1,276, Antonio Pelagio Bautista Oncoy de Áncash por 1,105 e Yabel Pareja Torres de Ayacucho por 1,027.

Ministra García. Reto gigantesco. Derecha, Caso Moreno motivó entrada de Beteta.
Ministra García. Reto gigantesco. Derecha, Caso Moreno motivó entrada de Beteta.

En Lima, José Malca Motta cobró por 1,237 sepelios. Al buscarlo en su Funeraria Malca, ubicada frente al Hospital Cayetano Heredia, el trabajador Sergio Dávila precisó que la cifra le parecía “un exceso” y que ellos no trabajaban con el SIS desde hace tres años porque “no paga”. Los casos fueron observados por la Contraloría General y la Oficina de Control Interno del SIS. El SIS, por cada sepelio debe realizar una devolución directa de S/ 1,000.

El informe también detalla un listado de los hospitales que tercerizaron a privados más atenciones médicas que son cobradas al SIS. Entre el 2014 y 2016 el Hospital Cayetano Heredia sumó un monto de casi S/ 12 millones. El Daniel Alcides Carrión hizo lo propio por casi S/ 9 millones. El Hospital Arzobispo Loayza, base de operaciones de Moreno, se aproximó a los S/ 5 millones. También arrasaron el María Auxiliadora, el Honorio Delgado de Arequipa, el Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas y Dos de Mayo.   

Federación Médica y congresistas habrían presionado para sacar a Beteta.
Federación Médica y congresistas habrían presionado para sacar a Beteta.

Beteta concluyó que el problema era sumamente grave y tenía sus raíces al menos dos décadas atrás, cuando se realizó un ajuste fiscal en el sector y se les permite a los hospitales públicos abrir clínicas privadas como una forma de generar ingresos. El paralelo congelamiento de sueldos terminó por precarizar la situación.

LO QUE SE AVANZÓ
Un primer frente que abordó fue el de la afiliación. De 16 millones de afiliados, al menos 5 millones se encuentran en cuestión por no estar en condiciones de pobreza. Mediante Decreto Legislativo se abrió un período de un año para corregir las distorsiones. Con la perspectiva del aseguramiento universal en mente, también se eliminaron las trabas burocráticas para acceder a la modalidad semi contributiva por la que se pagan S/ 39 mensuales.

El segundo frente fue el de la relación entre el SIS, los hospitales y centros de salud. “El decreto legislativo 1346 nos permite controlar mejor el pago por emergencias en establecimientos privados”, declaró Beteta días antes de su salida. Ese concepto pasó de menos de S/ 2 millones en 2014 a más de S/ 100 millones en el 2016. Los correctivos han supuesto que esos costos vuelvan en promedio a ser de S/ 10 mil mensuales.

Hospital Cayetano es el que más tercerizó servicios pagados por SIS con establecimientos privados.
Hospital Cayetano es el que más tercerizó servicios pagados por SIS con establecimientos privados.

Por el lado de los establecimientos públicos se comenzaron a firmar convenios con las regiones. En marzo se terminaron los que regulaban el trabajo con el primer nivel. Es decir, postas y centros de salud. Las regiones aceptaron reducir el porcentaje del presupuesto que les derivaba el SIS que no era dedicado a medicamentos e insumos, que en algunos casos superaba el 40% de ese total. También se acordó condicionar una parte de los pagos del SIS, hasta 10%, a mejoras en cifras de calidad de atención como la reducción del embarazo adolescente y la anemia infantil.

Se estableció que serían negociados 50 convenios con hospitales, uno por cada región y 25 en Lima.  Cuando Beteta es cesado se habían firmado el 60% de convenios, lo que resulta revelador.

Allí se discutió el famoso tema de las tarifas. La estructura anterior había permitido el despelote de pagos repetidos e irregulares además de la tercerización sin justificación que descubrió la comisión. También se introdujeron cláusulas de penalidades por información falsa. Con el ordenamiento, los hospitales verían reducidos sus ingresos. Pero un dato clave es que el SIS pagaba con precios de hace tres años. La actualización de tarifas compensaba en las sumas y restas.

No existía, aseguran en el equipo de Beteta, el “tarifario de  la muerte”.

Finalmente, Beteta le hincó el diente al tema de la deuda del SIS. En enero se instaló un grupo de trabajo que estaba por terminar su informe. Los requerimientos de establecimientos públicos y privados vienen desde el 2009 y suman la titánica cifra de 110 millones de consultas en revisión.

Lo cierto es que los montos no están claros. Se habla de S/ 700 millones pero los representantes de la FMP los cifran en S/ 2 mil millones.

Con el desorden descubierto por la comisión interventora, se hacía lógica una revisión. La misma que fue respaldada por el ministro Alfredo Thorne (MEF) que apenas cinco días antes de la salida de Beteta instó al Congreso a evitar las “propuestas populistas que lo único que hacen es desbalancear la caja fiscal. Nosotros lo vamos a hacer (abordar las deudas del SIS) bajo un régimen de absoluto compromiso con la ley y la Constitución, que le da la iniciativa de gasto al Ejecutivo”.
¿Ocurrió exactamente lo contrario?

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