Agentes del GEIN, Joe Sánchez y Felix Castro vigilaron casa en el 459 de la calle 2 en San Borja durante un mes antes de la intervención.
Agentes del GEIN, Joe Sánchez y Felix Castro vigilaron casa en el 459 de la calle 2 en San Borja durante un mes antes de la intervención.
Edición 2490: Jueves, 1 de Junio de 2017

La Cacería de ‘Gonzalo’

Escribe: Juan Rosales | A 25 años de la captura de Abimael Guzmán, la historia del primer indicio que marcó el camino para llegar al líder de Sendero Luminoso.

Agentes del GEIN, Joe Sánchez y Felix Castro vigilaron casa en el 459 de la calle 2 en San Borja durante un mes antes de la intervención.
Agentes del GEIN, Joe Sánchez y Felix Castro vigilaron casa en el 459 de la calle 2 en San Borja durante un mes antes de la intervención.

Corrían los primeros días de mayo de 1990 cuando el ingeniero Carlos Torres Mendoza, fundador de Sendero Luminoso (SL), fue descubierto ingresando a una residencia  ubicada en el  acomodado distrito de San Borja, a unos cuántos metros del Pentagonito. Había dado demasiadas vueltas antes de llegar como para tener en su poder una de las llaves.

Encontraron lentes de Guzmán.
Encontraron lentes de Guzmán.

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Era evidente, concluyeron los agentes del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN), que Torres intentaba despistar a un eventual perseguidor. Anotaron la dirección: 459 la calle 2, en San Borja.  
Fueron delegados con la misión de custodiar la vivienda el capitán Félix Castro Tenorio y el alférez Joe Sánchez Alva. Trabajaban desde las cinco de la mañana hasta las diez de la noche. Terminado su turno, debían preparar un informe sobre todo lo visto durante la jornada. “No teníamos logística y recién estábamos explorando un nuevo campo para nosotros: la inteligencia”, recuerda Sánchez en conversación con CARETAS.

Abimael tomaba ansiolíticos para la depresión por la muerte de su esposa.
Abimael tomaba ansiolíticos para la depresión por la muerte de su esposa.

Dos meses atrás, un 5 de marzo, Castro y Sánchez habían sido convocados por el comandante Benedicto Jiménez para formar el GEIN. Completaban el grupo los agentes Jorge Luna y Carlos Iglesias. Apoyaron al grupo el general Fernando Reyes Roca y el entonces ministro del Interior, Agustín Mantilla. Comenzaron cinco, pero llegaron a ser más de 80.

Agentes del GEIN incautaron regalos para Guzmán y su archivo personal.
Agentes del GEIN incautaron regalos para Guzmán y su archivo personal.

Hasta entonces la estrategia antiterrorista tenía como eje el uso de la fuerza mediante la organización de redadas preventivas. Era frecuente la detención de militantes de base de SL, pero nadie tocaba a los miembros de la cúpula. Los miembros fundadores del GEIN le dieron un giro a esa fórmula. Aplicando trabajo de espionaje y seguimiento, apuntaron a la cúpula de la organización.

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“Sabíamos quienes tenían las llaves de las casas y a ellos los capturábamos afuera. Antes se entraba rompiendo la puerta y te esperaban a balazos”, cuenta Castro. Una premisa sencilla orientaba su trabajo y el de sus compañeros: investigar antes de apresar. Los éxitos no tardarían en llegar.

El 1 de junio el GEIN dio su primer golpe, aquel que marcaría el derrotero para la captura de Abimael Guzmán en septiembre de 1992. “Que se desate la tormenta”, ordenó Benedicto Jiménez aquella noche. Detuvieron a 37 personas y fueron allanadas de forma simultánea una veintena de casas sospechosas de acoger actividades senderistas. Una de ellas fue la que está situada en la calle 2, en San Borja. Lo que encontraron allí fue un auténtico “tesoro”.  

Agentes del GEIN.
Agentes del GEIN.

En la vivienda de 600 metros cuadrados, organizada con cuatro habitaciones y un amplio jardín, encontraron la biblioteca personal de Abimael Guzmán, el archivo del partido, propaganda política, regalos para el “Presidente Gonzalo” como cuadros, tapetes, maletines e incluso un ejemplar de la “Entrevista del Siglo” firmada de su puño y letra por Guzmán.

Guzmán vivió en dos viviendas ubicadas a pocos metros del Pentagonito.
Guzmán vivió en dos viviendas ubicadas a pocos metros del Pentagonito.

Entre los documentos incautados figuraban actas de sujeción al líder, cartas con quejas y cuestionamientos a los mandos por falta de suministros, informes de planificación y ejecución de atentados. Sin mencionar los escritos sobre reglajes a jueces, fiscales, militares y otras autoridades del Estado.

Senderista Carlos Torres Mendoza.
Senderista Carlos Torres Mendoza.
Pero la evidencia que mejor describía el funcionamiento del aparato de SL fue un acta del Primer Congreso, celebrado en tres sesiones entre 1988 y 1989. La última de ellas tuvo lugar en esa misma casa el 26 de junio de 1989. “La operación validaba la metodología de trabajo que habíamos comenzado a desarrollar. Nunca antes habíamos tenido información tan secreta e importante”, comenta el general  PNP Carlos Morán

Los agentes también llevaron consigo otros objetos que les permitieron perfilar los gustos y dolencias de Guzmán. Fumaba cigarrillos rojos de la marca Winston y bebía vodka. En su escritorio hallaron lentes, pastillas para hongos, ansiolíticos, laxantes y vitaminas. Se estima que Guzmán vivió en esa casa hasta quince días antes de la intervención. Por primera vez la Policía le pisaba los talones.

Durante el operativo también fueron apresados dos miembros  del Departamento de Apoyo Organizativo (DAP): Elvia Zanabria Pacheco, encargada de resguardar el archivo y, por supuesto, Carlos Torres Mendoza. Ambos eran asiduos visitantes de la casa. También fue detenida, Sybila Arredondo, miembro del Comité Político.

La casa pertenecía a un empresario que alquilaba la casa por US$ 1,000 mensuales a Rosa Hasemberg Armh, secretaria de Abimael y coordinadora de los mandos regionales con el Comité Central. Entre los papeles recabados por los agentes saltó a la vista un nombre de vital importancia para la posterior caída de Guzmán: Luis Alberto Arana Franco.

Casa de la calle Buenavista 265, en Surco, alquilada por Nelly Evans.
Casa de la calle Buenavista 265, en Surco, alquilada por Nelly Evans.

Su nombre figuraba en facturas de compra de muebles de escritorio. Fue detenido el 25 de junio de 1992. La información proporcionada por Franco a cambio de libertad, protección y una nueva identidad, permitió identificar a Maritza Garrido Lecca, cuyo seguimiento permitió a los agentes del GEIN identificar el refugio final de Abimael en una academia de baile en Surquillo.

Abimael Guzmán durante el funeral de su esposa Augusta La Torre en la residencia de la calle 2 en San Borja.
Abimael Guzmán durante el funeral de su esposa Augusta La Torre en la residencia de la calle 2 en San Borja.

Un  recibo de un precontrato de arrendamiento a nombre de Nelly Evans por US$ 700, encontrado también en el allanamiento, fue la pista que llevaría a poner bajo la mira otra casa en las inmediaciones del Pentagonito. “Como buen maoísta, Abimael Guzmán, seguía las estratagemas chinas. Estas dictan que debes meterte donde está el enemigo, donde eres menos visible”, apunta el comandante John Káser Ocharán. La casa estaba  situada en Buenavista 265, Chacarilla del Estanque. Llegaron allí siguiendo a Arana Franco. Fue alquilada a Nelly Evans por un oficial de la Marina que se encontraba como agregado militar en el extranjero.

Mantilla apoyó creación del GEIN.
Mantilla apoyó creación del GEIN.

Durante la vigilancia detectaron que Evans a comenzó a trasladar cajas de la casa de Buenavista a un departamento en Balconcillo, La Victoria. Los agentes golpearon ambos objetivos el 31 de enero de 1991. En ese operativo se encontró el famoso video de Guzmán bailando como “Zorba el Griego y el del funeral de Augusta La Torre, que tuvo lugar en la casa de la calle 2. Las imágenes permitieron identificar a toda la cúpula senderista. Meses después, un  encrespado Abimael aparecería alzando el puño tras las rejas. 

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