Ollanta Humala, el Capitán Carlos de la Base Madre Mía. Acusaciones están centradas en 1992.
Ollanta Humala, el Capitán Carlos de la Base Madre Mía. Acusaciones están centradas en 1992.
Edición 2487: Jueves, 11 de Mayo de 2017

Enemigo Mío

Revivido caso Madre Mía tiene detrás a un personaje extremo y una historia de chantaje que llegó a Palacio de Gobierno.

Ollanta Humala, el Capitán Carlos de la Base Madre Mía. Acusaciones están centradas en 1992.
Ollanta Humala, el Capitán Carlos de la Base Madre Mía. Acusaciones están centradas en 1992.

Muchos, demasiados, sueñan con ser presidentes del Perú. Pero a este paso ser expresidente será sinónimo de pesadilla.

A Ollanta Humala el mal sueño de estos días también le ha significado revivir una acusación que va más allá del apetito crematístico: la de presunto asesino.

Jorge Ávila dice que le pagaron US$ 4,500. Cambió 5 veces de versión.
Jorge Ávila dice que le pagaron US$ 4,500. Cambió 5 veces de versión.

Los ‘nuevos’ testigos del caso Madre Mía –nombre de la base militar de la selva de San Martín que dirigió como capitán del Ejército a principios de los 90– aparecen por estos días como para que cada programa periodístico nocturno tenga el suyo.

El Ministerio Público reabrió la investigación sobre los presuntos crímenes cometidos por el ‘Capitán Carlos’ luego que el Poder Judicial lo absolviera en 2009. Y tendrá que llegar al fondo de la cuestión, sobre todo a partir de la aparición de nuevos audios de comunicaciones que fueron interceptados incluso después de la campaña del 2011, que darían cuenta de la compra de testigos en el mencionado caso.

Jorge Paredes Terry, exsocio de Movadef. César San Martín, objetivo claro.
Jorge Paredes Terry, exsocio de Movadef. César San Martín, objetivo claro.

Pero no puede perderse de vista quién es el surtidor mediático. Jorge Paredes Terry es un exnacionalista que candidateó, sin éxito, como congresista por La Libertad en el 2011. El expresidente del Congreso, Daniel Abugattás le dio el manejo del recordado programa de ‘gestores’ del Congreso, que debió ser cancelado por denuncias de malos manejos.

A partir de entonces, Paredes se convirtió en opositor encarnizado. Presentó un pedido de vacancia presidencial y entre sus puntos cumbre estuvo la creación de la ‘Asociación de Víctimas de Ollanta Humala y Nadine Heredia’, la difusión de la historia de la muerte del exvigilante Emerson Fasabi –cuya familia tiene por abogada a Mayra Vásquez, pareja de Paredes–, y su intento de reingreso a la vida política como aliado en el 2015 de Manuel Fajardo –abogado de Abimael Guzmán, dirigente del Movadef– en el  recordado, y trunco, Frente Político por la Unidad y Defensa del Pueblo Peruano (FUDEPP).

Esta vez, sobre el supuesto testigo Leonardo Soria García, presentado en un audio en el programa Cuarto Poder, Abugattás señala que presentó una denuncia por extorsión ante Seguridad del Estado a fines de 2015, cuando una persona le hizo escuchar los audios grabados por su excolaborador Paredes Terry, y le pidió US$200 mil para no difundirlos.

Pero resulta que, por esos mismos días, llegó a Palacio un CD con el mismo material y además dos hojas (ver fascímil) que daba cuenta de los ‘casos’ que comprometían a Humala. Se narra que hay 17 soldados ‘desamparados’ dispuestos a testificar y prometen no permitir “que la prensa o algún medio los aborde” si es que solucionan los problemas tributarios de la minera Laytaruma, denunciada por la Sunat desde el 2010 y que últimamente ha sido defendida en notas del diario Expreso.

Audios llegaron a Palacio con demandas para limpiar a minera denunciada por Sunat.
Audios llegaron a Palacio con demandas para limpiar a minera denunciada por Sunat.

Otro damnificado de las nuevas ‘revelaciones’ es el juez supremo César San Martín, que archivó el caso con el fiscal Víctor Cubas Villanueva, reconocido por su defensa de los Derechos Humanos. San Martín se ha definido como ‘bestia negra’ del fujimorismo por haber presidido la sala que sentenció al expresidente a prisión. De hecho, el parlamentario Héctor Becerril amplió esta semana una denuncia que interpuso contra él en el 2015. Uno de los testigos presentado por Beto Ortiz, Jorge Ávila, dice que le pagaron US$ 4,500 por cambiar su testimonio. El problema, apunta San Martín, es que la versión la cambió cinco veces durante el proceso y que según los peritajes “la mentira era su rasgo fundamental”. Ávila es hermano de Natividad Sulca, presuntamente desaparecida. Adolfo Becker, otro testigo, sí apareció por primera vez. Recién se deja ver, cuando en el proceso judicial se recabaron 78 testimonios y hubo hasta exhumaciones.