“No la esterilizaron contra su voluntad, sino sin su voluntad”, frase cuya autoría es negada por Rey.
“No la esterilizaron contra su voluntad, sino sin su voluntad”, frase cuya autoría es negada por Rey.
Edición 2480: Jueves, 23 de Marzo de 2017

Demanda Forzada

Escribe: Juan Rosales | Rafael Rey querelló al periodista Raúl Tola por columna en que hace referencia a sus célebres declaraciones sobre las esterilizaciones.

“No la esterilizaron contra su voluntad, sino sin su voluntad”, frase cuya autoría es negada por Rey.
“No la esterilizaron contra su voluntad, sino sin su voluntad”, frase cuya autoría es negada por Rey.

Hay en los anales de nuestra historia política una nutrida colección de insólitos enunciados aclaratorios que alimentarán por siempre la indignación de los peruanos. El último que se hizo merecedor de ingresar a tan ilustre archivo fue José Justiniano, funcionario de EMAPE que ante el irrefutable derrumbamiento del puente Solidaridad en El Agustino, solo atinó a responder no se había caído, solo “desplomado”.  Y no puede dejar de mencionarse al otrora candidato presidencial César Acuña y su célebre sentencia “no es plagio, es copia”.

Pero quien se resiste a ser equiparado con estos dos últimos personajes es  Rafael Rey, actual miembro del directorio del Banco Central de Reserva. En agosto del 2016 presentó una  estrambótica querella por difamación agravada contra el periodista Raúl Tola, delito que se habría cometido en abril del 2016 tras la publicación en el diario La República de una columna de opinión titulada “La persistencia en el error”. Sostiene Rey que Tola le atribuye una afirmación no dijo sobre las esterilizaciones forzadas en el 2011 cuando era candidato a la vicepresidencia de Keiko Fujimori, por lo que exigió el pago de una reparación civil de S/ 300 mil.

Tola es acusado del delito de difamación agravada.
Tola es acusado del delito de difamación agravada.

Tola defiende en su texto la idea de que los exabruptos de los voceros fujimorismo impidieron a Fujimori llegar al poder en el 2011. Y pone como ejemplo a Rey. Escribe el periodista: “Lo siguió Rafael Rey, por entonces candidato a vicepresidente. Cuando le preguntaron por el testimonio de una mujer, víctima de la política de esterilizaciones forzadas perpetrada aquella década, bramó: «A Victoria Vigo no la esterilizaron contra su voluntad, sino sin su voluntad».

En su querella, Rey no reconoce haber dado esa declaración: “De los hechos mostrados se puede apreciar que las afirmaciones del denunciado configuran el delito de difamación agravada, al atribuirme hechos o conductas que lesionan mi honor al dejar a afirmar que se me habría preguntado sobre el caso de la señora Victoria Vigo y yo habría emitido una respuesta sobre el mismo (Tola hace una supuesta cita de mis palabras al presentar la frase entrecomillada), haciendo creer a su lector que esas fueron mis palabras”.

Tal vez lo que moleste a Rey, quien no quiso conceder una entrevista a CARETAS para desarrollar sus argumentos en torno a la denuncia, es que haya quedado frente a la opinión pública como un defensor de una práctica como  las esterilizaciones. Ciertamente reconoce que fue un acto condenable y se esfuerza en aclarar que denunció el tema cuando era parlamentario en el Congreso Constituyente, a juzgar por el video de la entrevista en que dio esas declaraciones.

Pero es falso que no enunciara la famosa frase que contribuyó al descalabro de la candidatura de Keiko Fujimori. No lo dijo así literalmente, pero el sentido es el mismo. Y aunque  luego trató de enmendar el error, ya había relativizado el daño provocado a las víctimas de las esterilizaciones forzadas.
 

“Ahora presentan a la señora Victoria Vigo, una piurana, a quien la esterilizaron no contra su voluntad, no hay ningún testimonio de alguien que haya sido esterilizado contra su voluntad”, dice Rey en la entrevista. Beto Ortiz hace una observación pero Rey continúa: “No, no, sin su voluntad, pero no contra. Estoy de acuerdo con que es una barbaridad”, añade.

Antes de que el asunto llegue a instancias judiciales, Rey pidió una rectificación en un plazo de 72 horas. Tola, quien también prefirió no declarar para esta nota, decidió no rectificar. Hoy el caso se ventila en el Décimo Sexto Juzgado Penal de Lima, a cargo del magistrado Elio Abel Concha Calla. Tras la presentación de alegatos, la querella debería resolverse en los próximos días.

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