Salinas toma aire luego de un quinquenio. Obligado por el Sodalicio, alguna vez se rompió un  dedo por nadar cerca a los peñascos de las playas de San Bartolo.
Salinas toma aire luego de un quinquenio. Obligado por el Sodalicio, alguna vez se rompió un dedo por nadar cerca a los peñascos de las playas de San Bartolo.
Edición 2479: Jueves, 16 de Marzo de 2017

Inmersión Final

Por: Juan Rosales | Pedro Salinas publica El Caso Sodalicio (Planeta, 2017), el que podría ser su último libro sobre el más emblemático escándalo de abusos sexuales del país.

Salinas toma aire luego de un quinquenio. Obligado por el Sodalicio, alguna vez se rompió un  dedo por nadar cerca a los peñascos de las playas de San Bartolo.
Salinas toma aire luego de un quinquenio. Obligado por el Sodalicio, alguna vez se rompió un dedo por nadar cerca a los peñascos de las playas de San Bartolo.

Sumergirse cinco años en una investigación al Sodalitium Christianae Vitae fue tan agotador para Pedro Salinas como nadar por la noche en el mar embravecido de San Bartolo. La zambullida llegó a su fin. Con la publicación de El Caso Sodalicio (Planeta, 2017), libro de opinión que rodea hechos documentados en Mitad Monjes, Mitad Soldados (Planeta, 2015), el periodista le cede la posta a otros colegas en las pesquisas a la organización creada por Luis Fernando Figari y sus correligionarios, quienes seguirán bien protegidos por un manto de impunidad si el fiscal superior Frank Almanza decide no reabrir el caso en las próximas semanas.  Salinas presentará hoy  el libro en El Virrey a las 7 de la noche. Serán los últimos 25 metros bajo el agua antes de tomar una bocanada de aire.

–¿Por qué un nuevo libro sobre el Sodalicio?

–Si al lector le interesa el caso, le permitirá hacer un seguimiento de lo que pasó luego de la investigación de Mitad Monjes, Mitad Soldados hasta el archivamiento en el Ministerio Público gracias a la fiscal María del Pilar Peralta. Es importante que haya documentos a los que se pueda acceder fácilmente. Podría servirle a una autoridad.

Luis Fernando Figari tuvo en su entorno más cercano a sodálites reclutados por Salinas durante su juventud.
Luis Fernando Figari tuvo en su entorno más cercano a sodálites reclutados por Salinas durante su juventud.

–En la segunda edición de Mitad Monjes, Mitad Soldados había una cronología del caso. ¿Qué aporta este libro?

–Desarrollo una interpretación de esos hechos. Reconozco que había una obsesión con el tema. En un momento me pregunté cómo es que el resto no veía lo que yo veía.  Pensé: si tengo este material  privilegiado y veo cosas que el resto no,  me siento en la obligación de seleccionar y publicar unos textos para que el asunto no quede en el aire.

Moroni visitó al Papa. Ha sido señalado por abusos psicológicos y físicos.
Moroni visitó al Papa. Ha sido señalado por abusos psicológicos y físicos.

–¿Cuál fue el criterio para elegir los textos?

–He tratado de identificar algunos hitos: la reacción de la Iglesia peruana en boca de Juan Luis Cipriani o declaraciones de Moroni a la prensa que han ido cambiando, cada vez que mentía había que corregirlo. Él decía que no había visto, sufrido ni perpetrado abusos. Pero hay ocho casos documentados donde él fue un agresor psicológico y físico de al menos ocho sodálites.

Galarreta admitió lobby sodálite.
Galarreta admitió lobby sodálite.

–¿Ha pensado publicar nuevas investigaciones sobre el tema?

–Sobre el Sodalicio ya no voy a hacer más investigación. Hay otros periodistas que están tomando la posta. Me ha tomado demasiado tiempo y el costo ha sido alto en todos los ámbitos.

Cipriani y un silencio cómplice.
Cipriani y un silencio cómplice.

–¿Qué ámbitos?

–Me ha costado mucho dinero. Cuando la gente dice que lo hago por vender libros me río. Le he dedicado mucho tiempo. Tengo una empresa de consultorías en comunicaciones. Esa es mi actividad alimenticia que he descuidado mucho en los últimos años.  Y tuvo un impacto en el bolsillo. No me arrepiento de nada. Y en lo personal ha tenido otro tipo de costos. En lo emocional ha hecho revivir una serie de cuestiones: el Sodalicio destruyó la relación que tenía con mi padre. Yo metí a mucha gente en el Sodalicio que terminó muy cercana a Figari y a Doig.

–¿Sintió culpa por llevarlos al Sodalicio? ¿Siguen ahí?

–Sí. Muchos han seguido hasta hace poco y algunos siguen ahí. Ellos sabrán quiénes son, se identificarán.

Fiscal Peralta archivó denuncia.
Fiscal Peralta archivó denuncia.

–¿Es cierto que algunos sodálites movieron  sus influencias para evitar ser investigados en el Congreso?

–Eso lo denunció el congresista Alberto de Belaunde. Y como dijo el congresista Luis Galarreta, “no tendría nada de malo si eso ha ocurrido” con lo que te está diciendo, “mira, lo más probable es que haya pasado y qué, eso ya no es importante ahora porque  igual estamos cerrando el asunto”. El Sodalicio y el fujimorismo son aliados tácticos, se necesitan el uno a otro.

–¿Cree que Kenji Fujimori publica mensajes en redes contra el Sodalicio porque pretende desviar la atención por las investigaciones en la Fiscalía de Lavado de Activos debido al caso Limasa?

–No, me parece auténtico. Pero en su columna publicada el domingo se ve que ya se alineó con Keiko. Si ya está alineado tampoco nos da esperanza de nada. En algún momento provocó que hubiese algún tipo de reconsideración, otra vez por cálculo político, porque dejó mal parada a su bancada y a su hermana.

–Aparecen casos de abuso sexual vinculados a estratos altos de la sociedad, pero no en los sectores de menor ingreso. ¿A qué lo atribuye?

–Están invisibilizados. Justamente, el hito marcado con el caso Sodalicio debería llevar a que se haga una investigación a nivel nacional. No es concebible que  solo haya abusos sexuales en una organización dirigida al sector medio y alto de la sociedad limeña ¿Y en Arequipa, Huancayo e Iquitos no pasa nada?  Esto debe estar pasando en otros ámbitos. En Australia el Estado creó una suerte de comisión de la verdad para la investigación de abusos a menores en las instituciones en general.