Moroni señaló a Leturia y Trenemann en declaración fiscal.
Moroni señaló a Leturia y Trenemann en declaración fiscal.
Edición 2477: Jueves, 2 de Marzo de 2017

El Canto de Moroni

Escribe: Juan Rosales | En el 2016, el Superior del Sodalicio presentó a la Fiscalía casos de abusos que no figuran en informe de consultores extranjeros.

Moroni señaló a Leturia y Trenemann en declaración fiscal.
Moroni señaló a Leturia y Trenemann en declaración fiscal.

Suena el charango y un barbudo ataviado con poncho rojo entona el coro de una canción navideña. 

“Vamos a Belén/ a adorar al niño Dios/ a llevarle unos regalos/ yo le doy mi corazón”, canturrea Javier Leturia en televisión con otros músicos de la agrupación Takillakta, creada en 1983 por Alejandro Bermúdez, Mario Quezada, Martín Scheuch y Ricardo Trenemann, miembros del Sodalicio de Vida Cristiana. Leturia asumió la dirección en 1989, cuando los fundadores ya habían dejado el grupo.

A las vidas de Leturia y Trenemann no solo las vinculó el gusto por la música. El 13 de abril del 2016, el Superior General del Sodalicio Alessandro Moroni acudió al despacho de la fiscal María del Pilar Peralta y declaró tener conocimiento de siete casos de abusos sexuales en la organización. Entre ellos incluyó a ambos personajes (ver facsímil), quienes siguen siendo parte del Sodalicio.

Trenemann, retratado por CARETAS en 2003, es acusado por abusos en Brasil.
Trenemann, retratado por CARETAS en 2003, es acusado por abusos en Brasil.
Pese a que fueron señalados por Moroni, ninguno de los dos fue mencionado en el informe final preparado por la comisión de expertos extranjeros contratados por el Sodalicio. El documento, que oculta la identidad de tres agresores que siguen siendo sodálites y a quienes solo se les retiró del apostolado o de la vida comunitaria como castigo, fue entregado por  el Superior General a la Fiscalía, pese a la omisión de los nombres que él mismo reveló a esa institución en el 2016. La reapertura del caso está en manos del fiscal superior Frank Almanza.

Los autores del reporte fueron el consultor irlandés Ian Elliot y las consultoras estadounidenses Mónica Applewhite, experta en diseñar estrategias para la prevención de abusos desde hace 20 años, y Kathleen McChesney, directora ejecutiva del FBI entre (1978-2002) y jefa de la Oficina de Protección a los Infantes en la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (2002-2005). Elliot y McChesney fueron quienes hablaron directamente con las víctimas. Las conclusiones de su pesquisa no iban a ser reveladas a la opinión pública sin la aprobación del Sodalicio.

Del 2007 al 2013, Elliot encabezó el Comité Nacional para el Cuidado de los Niños en la Iglesia Católica de Irlanda. Desde allí reportó numerosos casos de abusos sexuales ocurridos en diócesis irlandesas, pero tras dejar el cargo y dedicarse a la consultoría privada ocurrieron algunas rencillas con la Iglesia. En una entrevista con el Sunday Independent, sostuvo que ciertas organizaciones religiosas presionaban para recortarle el presupuesto. Luego, en marzo del 2014, amenazó con demandar al obispo Noel Treanor por usar su nombre para validar un reporte cuyas conclusiones no coincidían con los hallazgos realizados durante sus investigaciones.

Ciertamente, el consultor irlandés tuvo una actitud muy diferente durante su trabajo en el Perú, ya que sus críticas al Sodalicio fueron formuladas en privado. Según el exsodálite Óscar Osterling, Elliot le dijo el año pasado que el Consejo Superior no seguía sus instrucciones, que se había convertido en una víctima y que la institución no le había hecho ningún bien a la Iglesia.

Según Moroni, denuncias no merecieron expulsión o no fueron verificadas.
Según Moroni, denuncias no merecieron expulsión o no fueron verificadas.
IMPUTADOS E INDULTADOS
A Trenemann, quien ha negado los cargos, se le acusa de abusar  de dos personas en Brasil y tocar indebidamente a un exsodálite en el Perú en el 2003. Se encontraba como superior en la comunidad de Ayaviri en Puno cuando su caso salió a la luz (CARETAS 2410) en noviembre del 2015. La revelación habría propiciado que el obispo de esa localidad, Kay Schmalhausen, decidiera alejarse del Sodalicio.

Debido al escándalo, Trenemann obtuvo una “licencia” del Sodalicio y viajó a Brasil. A partir de allí estuvo desaparecido hasta que el 15 de febrero de este año fue descubierto por el programa Punto Final conversando con el vicario general José Ambrozic en un parque de Miraflores, un día después de la publicación del informe de la comisión Elliot. El encuentro clandestino le habría costado el puesto a Ambrozic, quien sigue en el Consejo Superior del Sodalicio, pero ahora estaría encargado del área de Apostolado. Su lugar es ocupado por Fernando Vidal Castellanos.

En el caso de Leturia, este habría abusado de una menor de edad en Colombia, según la exfraterna sodálite Rocío Figueroa. Como sanción habría sido retirado del cargo de superior de la comunidad del Callao. Moroni, en su declaración al Ministerio Público, afirmó que la relación se dio de forma consentida entre adultos.

Afortunadamente, aunque en la institución todavía permanecen algunas personas cuestionadas por abusos sexuales, otras decidieron alejarse de ella. Siete sodálites, decepcionados por el escándalo dejaron recientemente sus comunidades bajo la figura de la “licencia” o el “indulto”. Ellos serían Javier Rodríguez Canales, César Oga, Wilson Xavier, Renato Sander, José Chávez - Fernández, el sacerdote Jorge Lutz y Axel Alt. Nunca es tarde para liberarse de las ataduras.

Leturia dirigió el grupo musical Takillakta desde 1989. Es acusado de abuso sexual a una menor en Colombia.
Leturia dirigió el grupo musical Takillakta desde 1989. Es acusado de abuso sexual a una menor en Colombia.

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